César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
“Ahora que no te escribo cuando me voy…”
Mientras ella cae en el abismo
los labios yertos
atravesada por témpanos de tristeza
lanzados por mi mano (no sé cómo…)
lanzados por mi mano (distraído y maldito)
lanzados por mi mano (por mi mano)
Yo,
Estoy aquí
Pa´ mi desgracia vivo
como el coronel Aureliano Buendía
quien vive todavía
porque “uno no se muere cuando quiere
sino cuando puede”.
Viéndola allí, solita, en su abismo
Amargado y sin botellas
sin hacer nada
nada útil
luego del desastre.
Solo desvelado
y escuchando a Sabina
“Al infierno se va por atajos…”
(Y estando vivo, digo yo acá)
Mientras ella cae en el abismo
los labios yertos
atravesada por témpanos de tristeza
lanzados por mi mano (no sé cómo…)
lanzados por mi mano (distraído y maldito)
lanzados por mi mano (por mi mano)
Yo,
Estoy aquí
Pa´ mi desgracia vivo
como el coronel Aureliano Buendía
quien vive todavía
porque “uno no se muere cuando quiere
sino cuando puede”.
Viéndola allí, solita, en su abismo
Amargado y sin botellas
sin hacer nada
nada útil
luego del desastre.
Solo desvelado
y escuchando a Sabina
“Al infierno se va por atajos…”
(Y estando vivo, digo yo acá)
Finales de Septiembre y te echo de menos, 2015. César Guevara