alexander akerman
Poeta recién llegado
El Vagabundo
Estimado maloliente amigo de la calle y más,
estabas sentado a la acera de la vida
esperando impacientemente la acogida,
de las manos que te dejaron escapar sin paz.
Enamorado de la risa de una mujer hermosa,
de sus besos, de su amor, de sus manos suaves,
de su fragancia, de su piel, que le llevaron a su vez,
ser un vagabundo más de la vida, enamorado del amor,
hasta el punto de convertir la noche, en la más hermosa prosa.
Estimado maloliente amigo de la calle y más,
estabas sentado a la acera de la vida
esperando impacientemente la acogida,
de las manos que te dejaron escapar sin paz.
Enamorado de la risa de una mujer hermosa,
de sus besos, de su amor, de sus manos suaves,
de su fragancia, de su piel, que le llevaron a su vez,
ser un vagabundo más de la vida, enamorado del amor,
hasta el punto de convertir la noche, en la más hermosa prosa.