Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Clama la brisa fuerte por los árboles de laurel en la calle.
Creo que anda buscando cualquier grito que nunca saldrá de mi ser
por cuanto mi amor silencioso
no quiso jamás hablar.
Puede que
de una u otra manera,
todo este tiempo olvidada por el amor
sea todo el amor el que siempre se preocupó por mí.
Y ahora,
con esta brisa que anuncia tormenta
he sido bautizada infinita.
Sopla muy fuerte...
Abrió la impetuosa alma fuerte
las hojas de mi ventana
levantando las cortinas cortas y blancas
de la intimidad que era prohibida
por penar.
Por eso
es extraño mirar la brisa cuando pasa
haciendo remolinos,
levantando hojas,
doblando las rosas de un jardín
inmaculado.
La brisa está muy fuerte.
Creo que es mi sentir
o tal vez es el recuerdo que me vino otra vez,
para mi fortuna,
morir y morir
pero de amor.
Creo que anda buscando cualquier grito que nunca saldrá de mi ser
por cuanto mi amor silencioso
no quiso jamás hablar.
Puede que
de una u otra manera,
todo este tiempo olvidada por el amor
sea todo el amor el que siempre se preocupó por mí.
Y ahora,
con esta brisa que anuncia tormenta
he sido bautizada infinita.
Sopla muy fuerte...
Abrió la impetuosa alma fuerte
las hojas de mi ventana
levantando las cortinas cortas y blancas
de la intimidad que era prohibida
por penar.
Por eso
es extraño mirar la brisa cuando pasa
haciendo remolinos,
levantando hojas,
doblando las rosas de un jardín
inmaculado.
La brisa está muy fuerte.
Creo que es mi sentir
o tal vez es el recuerdo que me vino otra vez,
para mi fortuna,
morir y morir
pero de amor.