En cuanto a lo primero, todos nos fallamos alguna vez. Hasta sin darnos cuenta. Ojalá pueda ella perdonarme a mí cuando sea yo quien le falle. Pero mejor aún sería que pudiéramos pasar por la vida teniendo la sabiduría suficiente para no fallarnos. Si me falla alguna vez, soy viejo; tengo 52 años. Espero tener esa capacidad de entender y perdonar de la que hablas.
En relación con lo segundo, una FALSA amistad claro que no vale la pena. A veces uno se empeña en reparar cosas pero no puede. Reparar una amistad exige que sean dos las personas que quieran repararla. Con el esfuerzo de una sola no basta, sea quien sea. Pero además, la amistad se basa en cuestiones como confianza, tolerancia, aceptación y respeto. Si esas cosas son vulneradas a cada momento, ¿dónde está lo verdadero de dicha amistad? Tú me dirás si vale la pena esforzarse por mantener una relación de amistad donde a cada momento hay acusaciones, donde las excusas -de haberlas- no son aceptadas ni tomadas en cuenta, donde las explicaciones son tomadas a priori como falsas y además contestadas con burlas y descalificaciones. ¿Qué puede haber de verdadero en una amistad así? ¿El sentimiento? El sentimiento no alcanza... todas las personas sienten.
Gracias el consejo acerca de mi hija, el cual agradezco porque es verdad, los padres nos volvemos muy aprehensivos y nos cuesta ser flexibles con los hijos y las hijas cuando no son o no hacen lo que queremos. Supongo que me hablas como hija de alguien ya que eres una mujer joven. Pero cuando somos nosotros -los padres- quienes metemos la pata, entonces sí pretendemos que los hijos o las hijas nos comprendan y perdonen y todo eso.
Y gracias también por tu interesante pregunta acerca de la amistad verdadera o falsa que es un temazo y que ciertamente daría para mucho debate. Espero que a tus amigos y amigas que te importan (supongo que algunos/as tendrás por ahí) siempre les des crédito, comprensión y respeto, inclusive cuando metan la pata. Es un ejercicio difícil ¿sabes? Especialmente cuando las amistades se forjan en medios como este, donde todo depende de mansajes escritos que ni siquiera pueden leerse en tiempo real, y donde no podemos ni vernos la cara mientras hablamos. Estos medios, aunque parezca lo contrario, no les facilitan las cosas a las amistades profundas a la hora de los problemas. Aunque sí nos ayudan a conocernos, encontrarnos y a forjar un mundo de relaciones interesantes, hermosas.
Un saludo para ti.