Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
No me mires, por favor, detente,
que me muero en tus ojos negros,
y el corazón golpeando el pecho,
me obliga a bajar la frente.
Pasa por alto mi andar,
es un calvario mi encierro,
y jamás te podré amar,
como te aman aquellos,
que has tenido entre tus brazos,
bajo las lunas de enero.
Es un infierno el deseo,
pero no puedo tenerte,
oculto tras mis cerrojos ,
sabes que yo te quiero,
me tortura tu mirar,
pero me quedo en silencio.
No me mires, por favor no sigas,
que contener lo que siento,
es marchitar estrellas ,
a solas si te recuerdo,
imaginando tu cuerpo,
desnudo en un te quiero.
Te juro que si pudiera,
si algún día, me dijeras,
que a escondidas, si te encuentro,
me darás la libertad,
a tus brazos rendiría
mi amor, el alma, y el cuerpo.
que me muero en tus ojos negros,
y el corazón golpeando el pecho,
me obliga a bajar la frente.
Pasa por alto mi andar,
es un calvario mi encierro,
y jamás te podré amar,
como te aman aquellos,
que has tenido entre tus brazos,
bajo las lunas de enero.
Es un infierno el deseo,
pero no puedo tenerte,
oculto tras mis cerrojos ,
sabes que yo te quiero,
me tortura tu mirar,
pero me quedo en silencio.
No me mires, por favor no sigas,
que contener lo que siento,
es marchitar estrellas ,
a solas si te recuerdo,
imaginando tu cuerpo,
desnudo en un te quiero.
Te juro que si pudiera,
si algún día, me dijeras,
que a escondidas, si te encuentro,
me darás la libertad,
a tus brazos rendiría
mi amor, el alma, y el cuerpo.