Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Te conocí bella e inocente
albergue tu ingenuidad con mi locura
y bebí sosiego en la paz de tus regazos.
Prófugo encontré un lugar en tu pecho
y oyendo tus latidos conocí la magia de un silencio.
Desde entonces es en tu piel que absorbo mi oxígeno
y es tu respirar la brisa de mar que me acaricia en mis martirios.
Te ofrecí a cambio el soporte de mis brazos,
el arrullo de mis besos, la magia de mis versos,
y mi vida postrada en tus manos.
De todas mis células te hice reina
y de mi propia voluntad te volví la dueña.
Y he de seguir entregándome a tu belleza e inocencia
cuidando tu ingenuidad con las fuerzas que me quedan,
esa es mi promesa y mi ofrenda.
Reniel Floyer - Paraguay
albergue tu ingenuidad con mi locura
y bebí sosiego en la paz de tus regazos.
Prófugo encontré un lugar en tu pecho
y oyendo tus latidos conocí la magia de un silencio.
Desde entonces es en tu piel que absorbo mi oxígeno
y es tu respirar la brisa de mar que me acaricia en mis martirios.
Te ofrecí a cambio el soporte de mis brazos,
el arrullo de mis besos, la magia de mis versos,
y mi vida postrada en tus manos.
De todas mis células te hice reina
y de mi propia voluntad te volví la dueña.
Y he de seguir entregándome a tu belleza e inocencia
cuidando tu ingenuidad con las fuerzas que me quedan,
esa es mi promesa y mi ofrenda.
Reniel Floyer - Paraguay