Jinete nocturno
Poeta recién llegado
Que tentación de amar
a una flor cuyos pétalos
se desbordan de un color fuerte carmesí,
y con su aroma primaveral que enloquece
los sentidos al colibrí cuando quiere
saciar su sed con el néctar de sus entrañas,
y su forma simétrica que la misma
naturaleza envidiaría por su creación,
si es una tentación amar a una flor así.
Yo tengo sed y hambre de amor,
y solo quiero a alguien como tú,
el fruto prohibido que con tu jugo sacia mi sed
de ese sabor enigmático que hay en ti,
y tu cuerpo madurado que colmen mi hambre con pasión.
Solo quiero que sepas que prefiero
el fruto maduro en el atardecer,
que una flor al amanecer,
aunque seas difícil de obtener.
a una flor cuyos pétalos
se desbordan de un color fuerte carmesí,
y con su aroma primaveral que enloquece
los sentidos al colibrí cuando quiere
saciar su sed con el néctar de sus entrañas,
y su forma simétrica que la misma
naturaleza envidiaría por su creación,
si es una tentación amar a una flor así.
Yo tengo sed y hambre de amor,
y solo quiero a alguien como tú,
el fruto prohibido que con tu jugo sacia mi sed
de ese sabor enigmático que hay en ti,
y tu cuerpo madurado que colmen mi hambre con pasión.
Solo quiero que sepas que prefiero
el fruto maduro en el atardecer,
que una flor al amanecer,
aunque seas difícil de obtener.