Cristina Prieto Díaz
Poeta recién llegado
Era de muerte y absoluta oscuridad, ocultistas, masones y sus presidentes por partida doble, jugáis al mus puñado de autoproclamados con las ganancias del pueblo, robando sus entrañas, el plato de nuestros hijos. Y Europa es libertad, igualdad y legalidad.
Transeuntes pacíficos entre fronteras y mares de horror donde hay niños chicos muertos; la mar evocadora y romántica dicen...es un cementerio y el purgatorio oriental antes del infierno de la guerra por obscurantismo islamista, pedid a vuestro Dios que él salve las almas sencillas con cinchas de bombas en el torso atadas mientras mis letras sanguinolentas esperan que os coma la gusanada, moros, por qué no os vais a emiratos a pedir con pleitesía asilo y gasoil.
No respetáis vuestras mujeres en extremo fuentes de vida disecadas, preferís ser viejos y cojos con minas a la PAZ mundial. Vuestra racialidad vigorosa, guerrera, orgullosa y viril está por encima del cadáver de un niño ahogado de tres años, ¡nada más!
Que si pedís a vuestra tierra os devolverán lapidaciones pues montad en cólera de huida desarraigada o guerra civil, es una dura decisión.
Todos podemos ser hermanos para la ciencia, abrid los ojos obscurantistas humanos que las dogmáticas religiones ya no hablan de princesas infantiles ni príncipes valerosos sino de desgracia, hambre y castigo.
Ser solidariopero organizado es difícil, Europa abrirá las puertas, paciencia amigos aunque cuatro nucleares les ponía yo a los ayatolas, eso si supiera en qué palacios viven, y es que de vuestro miedo viven, compañeros de camino.
Transeuntes pacíficos entre fronteras y mares de horror donde hay niños chicos muertos; la mar evocadora y romántica dicen...es un cementerio y el purgatorio oriental antes del infierno de la guerra por obscurantismo islamista, pedid a vuestro Dios que él salve las almas sencillas con cinchas de bombas en el torso atadas mientras mis letras sanguinolentas esperan que os coma la gusanada, moros, por qué no os vais a emiratos a pedir con pleitesía asilo y gasoil.
No respetáis vuestras mujeres en extremo fuentes de vida disecadas, preferís ser viejos y cojos con minas a la PAZ mundial. Vuestra racialidad vigorosa, guerrera, orgullosa y viril está por encima del cadáver de un niño ahogado de tres años, ¡nada más!
Que si pedís a vuestra tierra os devolverán lapidaciones pues montad en cólera de huida desarraigada o guerra civil, es una dura decisión.
Todos podemos ser hermanos para la ciencia, abrid los ojos obscurantistas humanos que las dogmáticas religiones ya no hablan de princesas infantiles ni príncipes valerosos sino de desgracia, hambre y castigo.
Ser solidariopero organizado es difícil, Europa abrirá las puertas, paciencia amigos aunque cuatro nucleares les ponía yo a los ayatolas, eso si supiera en qué palacios viven, y es que de vuestro miedo viven, compañeros de camino.