NMEAP
Poeta recién llegado
¿Cómo quieres que me olvide de ti?
Si en cada esquina está tu rostro,
que me saluda, me invita a caminar contigo,
yo sé que no eres real,
pero te siento aquí conmigo.
Estoy cada vez más cerca de ti,
cada día me aproximo un poco más,
y después,
todo vuelve a ser oscuridad.
Siento que todo a mí alrededor va en cámara lenta,
pero tú te mueves con rapidez y gran magnificencia,
miras para atrás y me sonríes como antes,
deja de moverte,
déjame alcanzarte.
Esa sonrisa había sido mi perdición,
deja de esconderla,
te lo pido por favor.
Debo volver a tus brazos, abrazarte una vez más,
te fuiste sin despedirte, así, nada más.
En la colina sinuosa en que te perdí,
ahora te vuelvo a encontrar.
Estás parada, te ves perturbada.
Siento un dolor en el pecho que no me permite hablar,
esto entonces debe ser real.
Ahora estoy detrás de ti,
apunto de tocarte el hombro,
y jamás dejarte ir.
No te escondas, déjame verte una vez más,
amor mío,
sin ti, la vida no sigue igual.
No tengo nada más por lo que luchar.
Siento tu llorar, tu respirar agitado.
Te giras lentamente,
!Dios, que perfecta creación divida que eres!
Por favor no llores,
eres tú la que se ha ido,
y dejas mi corazón abatido.
Me quedo estupefacto,
tus lágrimas son únicas,
son de un color morado,
y tu rostro se está lastimando.
Una brisa se iba apoderando del lugar,
el cielo lloraba,
sabía lo que se avecinaba.
Tu visita aquí abajo estaba terminada.
En la triste colina,
acompañado por mi amigo la soledad,
caminé a paso lento hacia tu fatal lugar.
Espérame,
estoy solo a un paso de volverte a encontrar.
El cielo me estaba gritando,
no es tu momento decía,
ya volverás a sanar,
y esa era una mentira más.
El viento golpeaba fuertemente mi cuerpo,
me siento caer, estoy volando.
Espérame ahí, que estoy llegando.
Si en cada esquina está tu rostro,
que me saluda, me invita a caminar contigo,
yo sé que no eres real,
pero te siento aquí conmigo.
Estoy cada vez más cerca de ti,
cada día me aproximo un poco más,
y después,
todo vuelve a ser oscuridad.
Siento que todo a mí alrededor va en cámara lenta,
pero tú te mueves con rapidez y gran magnificencia,
miras para atrás y me sonríes como antes,
deja de moverte,
déjame alcanzarte.
Esa sonrisa había sido mi perdición,
deja de esconderla,
te lo pido por favor.
Debo volver a tus brazos, abrazarte una vez más,
te fuiste sin despedirte, así, nada más.
En la colina sinuosa en que te perdí,
ahora te vuelvo a encontrar.
Estás parada, te ves perturbada.
Siento un dolor en el pecho que no me permite hablar,
esto entonces debe ser real.
Ahora estoy detrás de ti,
apunto de tocarte el hombro,
y jamás dejarte ir.
No te escondas, déjame verte una vez más,
amor mío,
sin ti, la vida no sigue igual.
No tengo nada más por lo que luchar.
Siento tu llorar, tu respirar agitado.
Te giras lentamente,
!Dios, que perfecta creación divida que eres!
Por favor no llores,
eres tú la que se ha ido,
y dejas mi corazón abatido.
Me quedo estupefacto,
tus lágrimas son únicas,
son de un color morado,
y tu rostro se está lastimando.
Una brisa se iba apoderando del lugar,
el cielo lloraba,
sabía lo que se avecinaba.
Tu visita aquí abajo estaba terminada.
En la triste colina,
acompañado por mi amigo la soledad,
caminé a paso lento hacia tu fatal lugar.
Espérame,
estoy solo a un paso de volverte a encontrar.
El cielo me estaba gritando,
no es tu momento decía,
ya volverás a sanar,
y esa era una mentira más.
El viento golpeaba fuertemente mi cuerpo,
me siento caer, estoy volando.
Espérame ahí, que estoy llegando.