Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces sin razón me hostiga el viento,
tan fuerte que separa mis mitades
dejándolas -en turbias soledades-
ajadas sobre el sucio pavimento.
A veces viene un mal presentimiento
bañado por un mar de oscuridades
que llega -rezumando necedades-
nublando mi veraz entendimiento.
Su golpe me hace polvo inanimado,
rompiéndome el frontal, sangrando herida,
perdiendo en tal violencia lo ganado…
A veces, muchas veces, decidida,
la vida muerde fiera tu costado:
es el legado amargo de la Vida.
tan fuerte que separa mis mitades
dejándolas -en turbias soledades-
ajadas sobre el sucio pavimento.
A veces viene un mal presentimiento
bañado por un mar de oscuridades
que llega -rezumando necedades-
nublando mi veraz entendimiento.
Su golpe me hace polvo inanimado,
rompiéndome el frontal, sangrando herida,
perdiendo en tal violencia lo ganado…
A veces, muchas veces, decidida,
la vida muerde fiera tu costado:
es el legado amargo de la Vida.