Somos un error de cálculo

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa

Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.

«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015




 
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.


«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015



lo errores se marcan a gran escala, con cifras y grande números, por eso a veces nada cuadra, grato leerte
 
No se si somos un error de cálculo . Pero que nuestra vida es un cúmulo de errores que sólo sirven para matarnos y no ser felices...seguro

Saludos
 
Impresionante Andreas, una maravilla este trabajo que nos presentas.
Comparto esta reflexión sobre nuestra actitud ante el perfecto orden natural
Abrazos


Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.


«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015



 
Muy certera esta reflexión que haces con tus versos,. Tanto progreso ¿para qué? para encontrar mil formas de lo más sofisticadas con que auto-dañarnos, auto-destruirnos. Nos falta evolucionar hacia otra dirección, hacía nosotros mismos: proteger al ser humano frente al ser humano, frente a su ilimitada capacidad de causar mal.

Un abrazo
 
Es que hemos dejado de darle valor a todo lo que es gratis,
lo menospreciamos.
Eso que se dice a veces por ahi, que prefieres el rolex de oro al tiempo,
una gran casa en vez de un hogar
o un abrigo de piel a un abrazo que te abrigue.

Pues yo me quedo con lo segundo, sin dudar.
 
lo errores se marcan a gran escala, con cifras y grande números, por eso a veces nada cuadra, grato leerte
Hola Marian,
Parece que no tenemos remedio, compañera.
Repetimos una y otra vez las atrocidades. Unas atrocidades movidas por la codicia, la envidia, el egoísmo...
La inteligencia y el animal que llevamos dentro nos convierte en seres capaces de lo mejor y de lo peor.
Pero el perfil malo, es terrorífico.
Un abrazo y sigue bien.

Andreas
 
Impresionante Andreas, una maravilla este trabajo que nos presentas.
Comparto esta reflexión sobre nuestra actitud ante el perfecto orden natural
Abrazos

Estimado Luis Adolfo, me alegra mucho que fueran de tu gusto estas letras, no niego que oscuras y pesimistas, pero es que no es fácil ser optimista con el historial que llevamos.
Un abrazo, y sigue bien.
 
Es que hemos dejado de darle valor a todo lo que es gratis,
lo menospreciamos.
Eso que se dice a veces por ahi, que prefieres el rolex de oro al tiempo,
una gran casa en vez de un hogar
o un abrigo de piel a un abrazo que te abrigue.

Pues yo me quedo con lo segundo, sin dudar.

¡Hola Elenita!
Sin duda esa superficialidad con la vida animará a la bestia que llevamos dentro.
De los monos que somos, parece que gano el cruel.
Abrazo, compañera.
 
Muy certera esta reflexión que haces con tus versos,. Tanto progreso ¿para qué? para encontrar mil formas de lo más sofisticadas con que auto-dañarnos, auto-destruirnos. Nos falta evolucionar hacia otra dirección, hacía nosotros mismos: proteger al ser humano frente al ser humano, frente a su ilimitada capacidad de causar mal.

Un abrazo

¡Hola Julia!
Así es. El otro día vi una entrevista que le hizo un antropólogo a Félix Rodríguez de la Fuente, y en un momento de la misma le preguntó a Félix que qué opinaba de la frase «el hombre es un lobo para el hombre». Se quedó pensativo, y respondió con un lacónico: «cuanto más conozco a los lobos menos quiero al hombre».
Un abrazo, y mejórate.
 
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.


«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015



La mayoría no somos más que un proyecto de vida que casi siempre se queda en eso en un proyecto y en ese proyecto suele entrar el de formar una familia y si hay descendencia cubrir sus necesidades básicas y hasta sacrificarnos para que tengan una formación universitaria,prepararlos para un futuro a ser posible económicamente mejor que el nuestro y así, más o menos,ya tendremos parte del proyecto cumplido.Todo eso está muy bien pero sólo si no nos olvidamos de inculcar valores;el amor a algo más que uno mismo,volver a aquellas charlas nocturnas alrededor del fuego(aunque lo hagamos en un cuarto con calefacción eléctrica) y recordarnos, una y otra vez,que nada somos desde la individualidad.El otro día escuché decir a alguien que la mayoría recuerda más nombres de asesinos en serie que alguno de los grandes científicos de la historia,la crueldad es más fácil de recordar y también de imitar.Ya llevamos un ratito en esta tierra azul que nos cobija y seguimos sin aprender pero a pesar de mi pesimismo mantengo una pequeña esperanza,sin ella lo que llamamos vida no tendría sentido.
Preparé un café y vine a tomarlo contigo,igual eso te dice lo mucho que me gustó leerte.Un abrazo
 
Última edición:
La mayoría no somos más que un proyecto de vida que casi siempre se queda en eso en un proyecto y en ese proyecto suele entrar el de formar una familia y si hay descendencia cubrir sus necesidades básicas y hasta sacrificarnos para que tengan una formación universitaria,prepararlos para un futuro a ser posible económicamente mejor que el nuestro y así, más o menos,ya tendremos parte del proyecto cumplido.Todo eso está muy bien pero sólo si no nos olvidamos de inculcar valores;el amor a algo más que uno mismo,volver a aquellas charlas nocturnas alrededor del fuego(aunque lo hagamos en un cuarto con calefacción eléctrica) y recordarnos, una y otra vez,que nada somos desde la individualidad.El otro día escuché decir a alguien que la mayoría recuerda más nombres de asesinos en serie que alguno de los grandes científicos de la historia,la crueldad es más fácil de recordar y también de imitar.Ya llevamos un ratito en esta tierra azul que nos cobija y seguimos sin aprender pero a pesar de mi pesimismo mantengo una pequeña esperanza,sin ella lo que llamamos vida no tendría sentido.
Preparé un café y vine a tomarlo contigo,igual eso te dice lo mucho que me gustó leerte.Un abrazo

ohhh! enorme comentario. Me has emocionado, compañera.

todo eso está muy bien pero sólo si no nos olvidamos de inculcar valores;el amor a algo más que uno mismo,volver a aquellas charlas nocturnas alrededor del fuego(aunque lo hagamos en un cuarto con calefacción eléctrica) y recordarnos, una y otra vez,que nada somos desde la individualidad

Rosario, abrazo tu comentario, y lo hago mío.
Qué importante, pero qué frágil y leve, resulta el amor. El odio y el amor, el amor y el odio. Qué descompensada está la balanza.
Un abrazo, y que el otoño te dore la piel.
 
Fantástico y certero poema Andreas sobre la existencia del animal humano sobre la tierra, error de cálculo porque las otras especies salen muy perjudicadas con nuestra presencia.
Un placer leerte
Saludos Poeta y Buen día

¡Hola Valentina!
Me alegro de que te gustaran estos versos.
Efectivamente, compañera. Pareciera que la inteligencia y el instinto conformaron un cóctel letal.
La falta de empatía, de amor, la codicia, la envidia, el egoísmo... ingredientes poco afortunados, pero ahí están.
Un saludo, y feliz otoño.
 
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.


«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015




Buen poema y son verdades lo que dices, pero lo curioso es que el organismo de un ser humano es una maravilla del cosmos.
 
Última edición:
Buen poema y son verdades lo que dices, pero lo curioso es que organismo de un ser humano es una maravilla del cosmos.

Totalmente de acuerdo, compañero Maldonado. Es fascinante el ser humano, pero complejo..., inestable. Pareciera que la inteligencia en suma con el instinto animal inmanente a la evolución nuestra converge en que somos capaces de lo "mejor" y de lo "peor". Somos capaces de amar como nadie, pero también de matar con un odio impropio del entorno natural.
Muy agradecido por su presencia por estas humildes letras.
Un saludo y siga bien.
 
Última edición:
Es que hemos dejado de darle valor a todo lo que es gratis,
lo menospreciamos.
Eso que se dice a veces por ahi, que prefieres el rolex de oro al tiempo,
una gran casa en vez de un hogar
o un abrigo de piel a un abrazo que te abrigue.

Pues yo me quedo con lo segundo, sin dudar.

Que xxxxxxxxxxxx es la gente a veces en este post de mi poema YO NO QUIERO SER MILLONARIO estabas deseando que te tocara la lotería.

Suprimido insulto por la administración y se envía privado de advertencia al usuario.
JULIA
ADM. MP
 
Última edición por un moderador:
Que XXXXXXX es la gente a veces en este post de mi poema YO NO QUIERO SER MILLONARIO estabas deseando que te tocara la lotería

no es incompatible.


a ver si es pecado querer que me toque la lotería.
no quiero tener problemas para llegar a fin de mes

tú los tienes? yo si, y muchos y no pienso justificarme ni un pelo

quiero que me toque la lotería y si es posible no volverme a levantarme a las 5.30 de la madrugada
y llegar a mi casa a las 5 de la tarde.

Y yo no soy hipócrita. Si vuelves a insultar reporto el mensaje, yo no te insulté ni me meti contigo, y no vengas a manchar en un poema de Andreas, que no se lo merece.

parece que buscas comentarios desde que no van Luis, -libra 8- y ores a tus poemas.

No entiendo esto y en un poema de Andreas que no lo merece.

Que tengas un buen día.

No se pueden poner mayúsculas en los comentarios, vaya manera más descarada de hacerte publicidad.
 
Última edición por un moderador:
no es incompatible.


a ver si es pecado querer que me toque la lotería.
no quiero tener problemas para llegar a fin de mes

tú los tienes? yo si, y muchos y no pienso justificarme ni un pelo

quiero que me toque la lotería y si es posible no volverme a levantarme a las 5.30 de la madrugada
y llegar a mi casa a las 5 de la tarde.

Y yo no soy hipócrita. Si vuelves a insultar reporto el mensaje, yo no te insulté ni me meti contigo, y no vengas a manchar en un poema de Andreas, que no se lo merece.

parece que buscas comentarios desde que no van Luis , libra 8 y ores a tus poemas.

No entiendo esto y en un poema de Andreas que no lo merece.

Que tengas un buen día.

No se pueden poner mayúsculas en los comentarios, vaya manera más descarada de hacerte publicidad de tus temas.

Ya lo dijiste todo, Elena. Yo lo veo bastante evidente.
Asomarse al abismo de la pobreza garantiza que jamás se frivolizará con ella.

Solverde, te invito a que abras un post nuevo con este tema (la hipocresía del necesitado, por ejemplo), y ya, si eso, allí lo comentamos, que no todos tenemos las cosas tan claras como tú.
Te pido que no hagas comentarios ofensivos a los usuarios que tan amablemente han comentado este poema.

¡Saludos!
 
Última edición:
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.


«Tango Cambalache»
Enrique Santos Discépolo

SOMOS UN ERROR DE CÁLCULO

Los rayos, el caudal del río, el viento,
la lluvia, la erosión, los terremotos,
la dispersión, la destrucción, la muerte,
¡sobre todo la muerte!,
son simples contracciones de las causas
gestadas por la rueca primigenia del vientre natural
en su búsqueda salvaje y perpetua de paz.

La vida es una casualidad cuyo sencillo objetivo
es alimentar a la muerte,
…y es muy bella la vida, sí, suprema y bella,
pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?

La vida se manifiesta en el vuelo peregrino de las leves golondrinas,
en la poesía de los árboles que cepillan los vientos
con las trémulas yemas de sus verdes fractales,
y en los seres primarios que habitan en los mares
de las gotas de rocío que siembra la madrugada.
El castillo cromosómico de los seres no humanos
son espiras luminosas de madera y barro,
y tan solo su instinto defenderá su vida.
Pero, ¿es vida lo que practicamos los humanos?
¿Cómo encontrar algún resquicio racional
a nuestra batalla
anti-entrópica,
si mientras edificamos nuestros nidos de hormigón
escupimos y quebramos
al vientre maternal que nos cobija?
¡Queremos vida y nos damos muerte!

Nos creemos dioses y no somos más
que un lampo en el fermento del olvido.

Quizá, precisamente,
por ser la vida tan ligera y corta
—y alargada la sombra del ciprés—
sea tan corta la mirada nuestra…
No lo sé…
Solo sé que la maldad
es aquel centinela que custodia
nuestra oscura sinapsis neuronal,
y que la inteligencia y el instinto
tejieron una trágica ecuación.

No existen las excusas
a semejantes atrocidades.
Nada tenemos que ver con las leyes naturales,
¡todo esto es una paradoja macabra!,
¡admitámoslo!:

somos un error de cálculo.

¿Dónde quedó, pero dónde,
el infinito poder del amor?



…Qué bellos seres hubiéramos sido
de no haber sido lo que ahora somos.


Kalkbadan
Madrid, 8 de octubre de 2015



Que triste mirada, pero nos comportamos de tal modo que confirmamos esta postura. Sin embargo me gusta pensar que poemas y miradas como esta nos dejan una puerta a la esperanza, un opción de ir contra esa corriente destructora y elegir la vida...
Me ha gustado mucho tu poema.
Saudos.
 
ohhh! enorme comentario. Me has emocionado, compañera.

todo eso está muy bien pero sólo si no nos olvidamos de inculcar valores;el amor a algo más que uno mismo,volver a aquellas charlas nocturnas alrededor del fuego(aunque lo hagamos en un cuarto con calefacción eléctrica) y recordarnos, una y otra vez,que nada somos desde la individualidad

Rosario, abrazo tu comentario, y lo hago mío.
Qué importante, pero qué frágil y leve, resulta el amor. El odio y el amor, el amor y el odio. Qué descompensada está la balanza.
Un abrazo, y que el otoño te dore la piel.

Ahora la emocionada soy yo, compañero,gracias por ello.
¡Feliz otoño !
 
Última edición:
Que triste mirada, pero nos comportamos de tal modo que confirmamos esta postura. Sin embargo me gusta pensar que poemas y miradas como esta nos dejan una puerta a la esperanza, un opción de ir contra esa corriente destructora y elegir la vida...
Me ha gustado mucho tu poema.
Saudos.

Hola Luz, hermoso comentario el tuyo... Elegir la vida, ahí está la clave.
Un saludo agradecido por tu paso.
 

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