Cuando la ciudad dormía
Cuando la ciudad dormía,
yo te amaba.
Tu aroma de durazno
sobre mi piel corria.
La luz de aquella luna
que entro por la ventana,
ilumino tu cara,
madura, roja...
Y en esa forma tierna,
y pose delicada,
desate mi locura;
ferviente, apasionada...
Aún recuerdo el viento
con sonido de ausencia,
y siento tu presencia
aromando mi vida.
El sabor de tu esencia
ya nunca se olvida,
se quedo impregnado
en la ciudad dormida.
A veces te recorren
mis sueños en el alma,
y extraño tus palabras,
cercanas y lejanas.
No se si tengas ganas
de dormir en mis brazos,
y endulzar las mañanas
de apasionados ratos.
En este instante miro
un cielo desolado,
oscuro, triste, abandonado.
Estrellas temblorosas,
como rosas marchitas,
que brillan y se apagan;
lejanas, infinitas.
Y tu no estas conmigo.
German g
Cuando la ciudad dormía,
yo te amaba.
Tu aroma de durazno
sobre mi piel corria.
La luz de aquella luna
que entro por la ventana,
ilumino tu cara,
madura, roja...
Y en esa forma tierna,
y pose delicada,
desate mi locura;
ferviente, apasionada...
Aún recuerdo el viento
con sonido de ausencia,
y siento tu presencia
aromando mi vida.
El sabor de tu esencia
ya nunca se olvida,
se quedo impregnado
en la ciudad dormida.
A veces te recorren
mis sueños en el alma,
y extraño tus palabras,
cercanas y lejanas.
No se si tengas ganas
de dormir en mis brazos,
y endulzar las mañanas
de apasionados ratos.
En este instante miro
un cielo desolado,
oscuro, triste, abandonado.
Estrellas temblorosas,
como rosas marchitas,
que brillan y se apagan;
lejanas, infinitas.
Y tu no estas conmigo.
German g