alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Todavía escucho tus pasos irse
No recuerdo cuándo te fuiste de mi vida,
no sé, fue ayer, o un día anterior.
una cosa sé, que te fuiste con el sol y las lunas
de nuestros amores marcados en el calendario
que ahora, me recuerda que te amé.
Fuimos las cuatro estaciones,
primavera, verano, otoño e invierno.
Fuimos equinoccio de AMOR.
Fuego en invierno, flores en primavera
era tu rosa de Abril.
Tu junio enamorado,
y tu mayo sediento de mí.
Nos vimos, muchas noches, en el espejo del mar,
y la luna con su brillo dibujaba las siluetas,
de dos cuerpos enamorados,
con la piel en la arena morena, del mar azul,
contemplativo de nuestro AMOR.
Antes estuvimos pendientes
de no dejar el beso olvidado por ahí,
Y nuestros labios buscando la boca,
que querían besar
en lontananza, de nuestro AMOR.
Me acercaba el pensamiento a ti,
para darme a ti, en un beso,
cómo despedida, cuando despierta el día,
y con beneplácito recibirte por la noche,
en el pensamiento que te busca.
Que te busca mi boca, que te buscan mis ojos,
te busco como la amada que fui de ti.
Qué espera en el lecho bodas
Deseando quites velo y corona
Que selló nuestro AMOR.
Deseando deslices el vestido blanco
y dejé al descubierto mi piel,
que te evoca entre sábanas de tul,
cómo si nunca te hubieras ido.
Veo en mi mano el lazo azul, que nos ató al AMOR
del cuál no puedo soltarme.
veo tu nombre en la argolla que pusiste en mi dedo.
Sin yo, buscarlo tu recuerdo se prolonga.
¿Será qué todavía escuchó tus pasos irse?
Y mi VIDA se fue tras de ti?…
Alicia Pérez Hernández
Escribo lo que pienso… para hacerte pensar
Todos los derechos reservados©
No recuerdo cuándo te fuiste de mi vida,
no sé, fue ayer, o un día anterior.
una cosa sé, que te fuiste con el sol y las lunas
de nuestros amores marcados en el calendario
que ahora, me recuerda que te amé.
Fuimos las cuatro estaciones,
primavera, verano, otoño e invierno.
Fuimos equinoccio de AMOR.
Fuego en invierno, flores en primavera
era tu rosa de Abril.
Tu junio enamorado,
y tu mayo sediento de mí.
Nos vimos, muchas noches, en el espejo del mar,
y la luna con su brillo dibujaba las siluetas,
de dos cuerpos enamorados,
con la piel en la arena morena, del mar azul,
contemplativo de nuestro AMOR.
Antes estuvimos pendientes
de no dejar el beso olvidado por ahí,
Y nuestros labios buscando la boca,
que querían besar
en lontananza, de nuestro AMOR.
Me acercaba el pensamiento a ti,
para darme a ti, en un beso,
cómo despedida, cuando despierta el día,
y con beneplácito recibirte por la noche,
en el pensamiento que te busca.
Que te busca mi boca, que te buscan mis ojos,
te busco como la amada que fui de ti.
Qué espera en el lecho bodas
Deseando quites velo y corona
Que selló nuestro AMOR.
Deseando deslices el vestido blanco
y dejé al descubierto mi piel,
que te evoca entre sábanas de tul,
cómo si nunca te hubieras ido.
Veo en mi mano el lazo azul, que nos ató al AMOR
del cuál no puedo soltarme.
veo tu nombre en la argolla que pusiste en mi dedo.
Sin yo, buscarlo tu recuerdo se prolonga.
¿Será qué todavía escuchó tus pasos irse?
Y mi VIDA se fue tras de ti?…
Alicia Pérez Hernández
Escribo lo que pienso… para hacerte pensar
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