RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
QUINCALLA
Te buscaba, y de pronto el tren, presto se aleja
justo el momento que estoy para alcanzarte,
te siento hoy más lejana ¡Moraleja!
Tú me das un motivo para odiarte;
si tanto leo al punto que está vieja,
la carta que al partir me la dejaste.
Pues que Dios te bendiga, si te fuiste,
será tal vez, que nunca me quisiste.
Buscando vas, el oro presumido,
esa fue tu obsesión, tu lozanía,
aquí me quedo yo, entretenido
en el jardín que es hoy mi compañía,
cortando flores y que el peregrino
las deshoje en honor a tu manía.
Mañana, y si pierdes la batalla,
tendrás menos valor, que la quincalla.
Ramiro Ponce P.
Te buscaba, y de pronto el tren, presto se aleja
justo el momento que estoy para alcanzarte,
te siento hoy más lejana ¡Moraleja!
Tú me das un motivo para odiarte;
si tanto leo al punto que está vieja,
la carta que al partir me la dejaste.
Pues que Dios te bendiga, si te fuiste,
será tal vez, que nunca me quisiste.
Buscando vas, el oro presumido,
esa fue tu obsesión, tu lozanía,
aquí me quedo yo, entretenido
en el jardín que es hoy mi compañía,
cortando flores y que el peregrino
las deshoje en honor a tu manía.
Mañana, y si pierdes la batalla,
tendrás menos valor, que la quincalla.
Ramiro Ponce P.