Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las baldosas conocen su nombre
que tantas veces recorro a pie,
la lluvia no se ha olvidado de su piel,
el viento aun acuna sus palabras,
el silencio pasó de largo esta vez
y su eco restablece momentos
grabados en el sol,
ella es una noche sonriente
que no necesita llave
para abrazar mañanas sin sed,
amarla es atravesar madrugadas
en un vuelo rasante hacia el mar,
los ojos del tiempo saben
que en sus manos respiran mis días.
que tantas veces recorro a pie,
la lluvia no se ha olvidado de su piel,
el viento aun acuna sus palabras,
el silencio pasó de largo esta vez
y su eco restablece momentos
grabados en el sol,
ella es una noche sonriente
que no necesita llave
para abrazar mañanas sin sed,
amarla es atravesar madrugadas
en un vuelo rasante hacia el mar,
los ojos del tiempo saben
que en sus manos respiran mis días.