Elisalle
Poetisa
Busqué la palabra en mil razones "lógicas"
y no la encontré / cuando mis ramas
dieron buena sombra y cobijaron en mi alero
Vagué inmensidades de tedios vanos
y solo el yermo recogió mi pisada endeble
No produjo ni una flor que perdurara
Ni un tallo vivo que siguiera buscando luz
La tierra prometida no estaba allí
Es que las promesas son solo eso
Un nombre apegado al deseo de la gloria
Todo es más simple y menos ansioso
Solo lo que está escrito es eternidad
¡Pobre vida errante que busca sueños imperecederos!
Todos mueren al instante de nacer
Solo se disfruta el camino de la espera
y después al sendero de su entierro
en la segura proseción del cadáver.
Perdí el aliento buscando la secuencia
de las sonrisas fatuas que se pierden
en las comisuras frágiles de la mentira
Y apareciste en los instantes en que la ciénaga
parecía disfrutar de la presa que se entregaba
Dijiste : NO, tú vales
y en esa ambivalencia del creer y dudar
tuvo más fuerza tu verbo enrarecido
Lejano y tan lejano como el sol cuando es invierno
y olvidé que en invierno también aparece el sol
Supe que allí estabas y desde tu madriguera
me sujetabas con ese brazo valiente
que es fuerza potente cuando la necesito.
Eres mi baluarte desinteresado y presente
Un marinero siempre de franco para mi soledad
Supe que tenerte es la huella que no se pierde
ni en la ruta más sinuosa de este laberinto
lleno de espejos que a veces enturbia la mirada
¡Pobre vida errante que busca sueños imperecederos!
Hoy sé por tí que los sueños solo duran lo que duermes
y hay que enfrentar un nuevo día con los nuevos
Con las frescas semillas que deja la rosa vieja
y empuja con ganas futuras hacia la luz de la vida.
María Margarita
26/10/2015
Chile
Todos los derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
©
Inscripción: 204.688

y no la encontré / cuando mis ramas
dieron buena sombra y cobijaron en mi alero
Vagué inmensidades de tedios vanos
y solo el yermo recogió mi pisada endeble
No produjo ni una flor que perdurara
Ni un tallo vivo que siguiera buscando luz
La tierra prometida no estaba allí
Es que las promesas son solo eso
Un nombre apegado al deseo de la gloria
Todo es más simple y menos ansioso
Solo lo que está escrito es eternidad
¡Pobre vida errante que busca sueños imperecederos!
Todos mueren al instante de nacer
Solo se disfruta el camino de la espera
y después al sendero de su entierro
en la segura proseción del cadáver.
Perdí el aliento buscando la secuencia
de las sonrisas fatuas que se pierden
en las comisuras frágiles de la mentira
Y apareciste en los instantes en que la ciénaga
parecía disfrutar de la presa que se entregaba
Dijiste : NO, tú vales
y en esa ambivalencia del creer y dudar
tuvo más fuerza tu verbo enrarecido
Lejano y tan lejano como el sol cuando es invierno
y olvidé que en invierno también aparece el sol
Supe que allí estabas y desde tu madriguera
me sujetabas con ese brazo valiente
que es fuerza potente cuando la necesito.
Eres mi baluarte desinteresado y presente
Un marinero siempre de franco para mi soledad
Supe que tenerte es la huella que no se pierde
ni en la ruta más sinuosa de este laberinto
lleno de espejos que a veces enturbia la mirada
¡Pobre vida errante que busca sueños imperecederos!
Hoy sé por tí que los sueños solo duran lo que duermes
y hay que enfrentar un nuevo día con los nuevos
Con las frescas semillas que deja la rosa vieja
y empuja con ganas futuras hacia la luz de la vida.
María Margarita
26/10/2015
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y/o total por cualquier medio
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