Arturo A. Calderón
Poeta recién llegado
Tus mejillas que haces llamar duraznos,
desbordan la felicidad que posees,
cuando te veo fijamente y
nuestras miradas se cruzan,
tu simplemente alzas esos melocotones
y se pintan de un color rojo carmín
que me hacen sollozar de alegría por dentro de mi,
contienen tanto amor,
que una sola mordida de ellos
llenaría la vida de un pobre como yo
de momentos inolvidables,
que solo tú puedes hacerme vivir,
tan dulces como la luna,
tan brillantes como el sol,
solo tu les das ese efecto
de luz que proviene de un farol,
mi único deseo es que
me dejes sentar junto a ti,
y manteniendo tu sonrisa,
dejarme ver tus mejillas de miel
y hacer la más dulce mermelada
y darme un beso de la más bella mujer.
desbordan la felicidad que posees,
cuando te veo fijamente y
nuestras miradas se cruzan,
tu simplemente alzas esos melocotones
y se pintan de un color rojo carmín
que me hacen sollozar de alegría por dentro de mi,
contienen tanto amor,
que una sola mordida de ellos
llenaría la vida de un pobre como yo
de momentos inolvidables,
que solo tú puedes hacerme vivir,
tan dulces como la luna,
tan brillantes como el sol,
solo tu les das ese efecto
de luz que proviene de un farol,
mi único deseo es que
me dejes sentar junto a ti,
y manteniendo tu sonrisa,
dejarme ver tus mejillas de miel
y hacer la más dulce mermelada
y darme un beso de la más bella mujer.