Antonio Elizarrarás
Poeta recién llegado
Bajo la lluvia camina solo un hombre
Sin rumbo fijo y con el alma destrozada
Pronunciando repetidas veces el nombre
De aquella mujer tan anhelada.
Lamenta en silencio su desventura
Mientras trata inútilmente de olvidarle
Busca un remedio a la tortura
Causada por el simple hecho de amarle.
En la longitud sin final de la vereda
Él proseguirá incansable su trayecto
Esperando hallar un motivo que lo detenga
Y le otorgue la felicidad de nuevo.
Sin rumbo fijo y con el alma destrozada
Pronunciando repetidas veces el nombre
De aquella mujer tan anhelada.
Lamenta en silencio su desventura
Mientras trata inútilmente de olvidarle
Busca un remedio a la tortura
Causada por el simple hecho de amarle.
En la longitud sin final de la vereda
Él proseguirá incansable su trayecto
Esperando hallar un motivo que lo detenga
Y le otorgue la felicidad de nuevo.