LUIGI LEONE
Poeta recién llegado
Hoy no tengo ganas de escribir, desperté con esa sensación de abandono de desidia, sintiendo que todo es inútil que nada es, que nada será.
Pongo piloto automático a mi mente, busque entre mis ruinas, eso que llaman a alegría, la estampo en mi cara, y salgo a surcar las horas de otro día, uno gemelamente idéntico al de ayer.
No tengo una pisca de ganas de escribir, siento el ruido de la lluvia que cae y cae sin parar arrastrando la tierra, inundándola y haciendo pequeños charcos en mi patio, que cuan espejos reflejan un cielo gris y nubes negras.
Miro mi café, en el se refleja la luz de mi lámpara de mesa, recordándome la luna, las estrellas, mientras el vapor se eleva tomo un sorbo amargo que me quema.
Mi rincón de poeta hoy parece frio, gélido, como un nicho, como piedra, la lámpara se ve encorvada, se ve triste como una vieja, mi lápiz de costado, derrotado, es un caído en una guerra, las hojas el campo de batalla ,y las letras son fantasmas, que no asustan , que no llegan.
Una musa vi pasar, entre la lluvia por la acera, era un cuerpo un paraguas unas botas y chaqueta, sus pasitos la alejaron de mi vista de mi puerta, seguro tendría una cita a su dentista o algún poeta.
Hoy no voy a escribir, ¿para qué? si todo afuera sigue dando vueltas, pasan los coches se oyen voces, y escribir ,,,,, fútil quimera.
©Todos derechos reservados. LL. Chile.2015
Pongo piloto automático a mi mente, busque entre mis ruinas, eso que llaman a alegría, la estampo en mi cara, y salgo a surcar las horas de otro día, uno gemelamente idéntico al de ayer.
No tengo una pisca de ganas de escribir, siento el ruido de la lluvia que cae y cae sin parar arrastrando la tierra, inundándola y haciendo pequeños charcos en mi patio, que cuan espejos reflejan un cielo gris y nubes negras.
Miro mi café, en el se refleja la luz de mi lámpara de mesa, recordándome la luna, las estrellas, mientras el vapor se eleva tomo un sorbo amargo que me quema.
Mi rincón de poeta hoy parece frio, gélido, como un nicho, como piedra, la lámpara se ve encorvada, se ve triste como una vieja, mi lápiz de costado, derrotado, es un caído en una guerra, las hojas el campo de batalla ,y las letras son fantasmas, que no asustan , que no llegan.
Una musa vi pasar, entre la lluvia por la acera, era un cuerpo un paraguas unas botas y chaqueta, sus pasitos la alejaron de mi vista de mi puerta, seguro tendría una cita a su dentista o algún poeta.
Hoy no voy a escribir, ¿para qué? si todo afuera sigue dando vueltas, pasan los coches se oyen voces, y escribir ,,,,, fútil quimera.
©Todos derechos reservados. LL. Chile.2015