Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cedí mi pecho al dios de su latido
y el alba de mi sien su sien abraza…
Vestido por la piel de su coraza
me siento por su piel fortalecido.
Cedí mi boca ardiente a su gemido
y el blanco de su pan volví en mi hogaza…
Liberto su cintura me desplaza
a un mundo donde amar nos da sentido.
Mi verso toma el son de esa manera
que tiene de brillar ganando altura
volando sideral y verdadera
al cielo donde un claro de lisura
le prende a mi escritura sonetera
el claro de su luz y su ternura.
y el alba de mi sien su sien abraza…
Vestido por la piel de su coraza
me siento por su piel fortalecido.
Cedí mi boca ardiente a su gemido
y el blanco de su pan volví en mi hogaza…
Liberto su cintura me desplaza
a un mundo donde amar nos da sentido.
Mi verso toma el son de esa manera
que tiene de brillar ganando altura
volando sideral y verdadera
al cielo donde un claro de lisura
le prende a mi escritura sonetera
el claro de su luz y su ternura.