πxel
Enzo Molinari - πxel - Costa Rica
La magnánima belleza
de tu pintoresco paisaje,
terminó embarullando sus sentimientos
entre las zarzas.
El panal de ponzoñas con dulce veneno,
quedó impregnado
en sus vestidos de cuero trigueño,
detrás de su espalda.
Y la cizaña,
que lentamente se fue apropiando
de sus neuronas, de sus entrañas,
le hizo por fin, abandonar el temple.
Se quebrantó su vida.
Él,
tocó tu espina y
sangró su alma...
(des-fragmentos, des-encajados y des-arreglados del CuEnTiCo "Todo")
de tu pintoresco paisaje,
terminó embarullando sus sentimientos
entre las zarzas.
El panal de ponzoñas con dulce veneno,
quedó impregnado
en sus vestidos de cuero trigueño,
detrás de su espalda.
Y la cizaña,
que lentamente se fue apropiando
de sus neuronas, de sus entrañas,
le hizo por fin, abandonar el temple.
Se quebrantó su vida.
Él,
tocó tu espina y
sangró su alma...
(des-fragmentos, des-encajados y des-arreglados del CuEnTiCo "Todo")