romaguce
Poeta recién llegado
Cierro mis ojos,
Al encuentro del abismo límpido;
Adormecido,
Me esparzo
Y descubro mi corazón polizonte,
Latente;
Y sigo cayendo en su interior purpureo
Atraído por un extraño magnetismo,
Pero, es más el agrado que el vértigo
Que me transformo en parte de esa nada;
Cierro mis ojos;
Y la perfección,
Se transforma en silencio palpitante,
Silencio que incinera
Lentamente,
Mis fatuos sentidos;
Y navego deslumbrado,
Evaporado en su apocalíptico interior
Que se diluye,
Gota a gota,
Sobre
El rocío.
Al encuentro del abismo límpido;
Adormecido,
Me esparzo
Y descubro mi corazón polizonte,
Latente;
Y sigo cayendo en su interior purpureo
Atraído por un extraño magnetismo,
Pero, es más el agrado que el vértigo
Que me transformo en parte de esa nada;
Cierro mis ojos;
Y la perfección,
Se transforma en silencio palpitante,
Silencio que incinera
Lentamente,
Mis fatuos sentidos;
Y navego deslumbrado,
Evaporado en su apocalíptico interior
Que se diluye,
Gota a gota,
Sobre
El rocío.