Ciertamente, si nos sentimos despreciados por el mundo, es lícito buscar grata compañía, hasta en el inframundo. Y sí, un sonido, como el de la campana, una imagen, como la propia reflejada en el espejo, nos despierta de ese letargo ensimismado, y nos devuelve a la realidad.
En cuanto al soneto, yo veo bien los ritmos, con excepciones que luego explico. Esos endecasílabos compatibles (propios y sáficos), a mi juicio, tienen los ritmos de cantidad y acento, perfectos, los de timbre, prácticamente perfectos (con una salvedad), y los de entonación..., aquí, aquí es cuando me explico:
Bien, los de entonación no están correctos por la falta de la puntuación oportuna, o sea, que le faltan muchas comas. El lector, las pone en su mente al leer y declamar, pero deberían estar señaladas en el soneto. En cuanto al de timbre, solo hay un pequeño error, y es que ""estaba"" rima en asonante con "ara", pero en el soneto se exige que sea en consonante.
Como ves, solo son dos fallos menores, sin gran importancia, por lo que no le restan ni grandeza ni belleza a tu soneto que, sencillamente, es hermoso, elevado, y muy bueno a mi juicio.
Un fuerte abrazo, querido amigo.