dulcinista
Poeta veterano en el Portal
De pronto sucedió no ha muchos años,
apenas comenzaba yo mi vida,
buscaba y no encontraba una salida,
era como una oveja en los rebaños.
Los perros me mordían las sandalias
y dejaban mi ropa hecha jirones
y mis botas perdieron los cordones,
me regalaban cardos y no dalias.
Pasó el tiempo y llegó un viento de lucha,
rebelión y sierra, fusil, canana,
vivo clandestino por seguir vivo.
la soledad es poca porque es mucha
compañía cantando de mañana,
es mucho corazón que no es cautivo.
Eladio Parreño Elías
4-Noviembre-2015