Fingal
Poeta adicto al portal
Amado,
hoy nuestros dirigentes vitorean
manifiestos para odiarnos.
Los tribunales de las botas
que pisotean tus sueños
condenarán las bocas
que los devoran y escupen.
¿Cuántas balas
de oro sangriento
fusilan nuestros besos
de frente y por la espalda?
Amado,
¿Qué empuñaremos
cuando no nos queden lágrimas?
¿A quién sacrificaremos?
¿Ante qué?
¿Ante qué altares miserables
que astillan los huesos humanos?
Al menos
no volverán a faltarnos
lágrimas para defendernos.
Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 9 de noviembre de 2015.
hoy nuestros dirigentes vitorean
manifiestos para odiarnos.
Los tribunales de las botas
que pisotean tus sueños
condenarán las bocas
que los devoran y escupen.
¿Cuántas balas
de oro sangriento
fusilan nuestros besos
de frente y por la espalda?
Amado,
¿Qué empuñaremos
cuando no nos queden lágrimas?
¿A quién sacrificaremos?
¿Ante qué?
¿Ante qué altares miserables
que astillan los huesos humanos?
Al menos
no volverán a faltarnos
lágrimas para defendernos.
Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 9 de noviembre de 2015.
Última edición: