Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oh, Kaququ! – Dios travieso!
Tu produces las venganzas vergonzosas!
Que si Ngiri en mi ausencia visita a mi esposa
De su pene vizco se escape un gusano
Cuando Uwala lasciva lo tenga en la mano!
Oh, Kaququ! – Dios travieso!
Tú que haces las mejores paradojas,
Si la traición de Uwala así me enoja,
¿Cómo en vez de odiarla me enamora
Saberla tan puta y tan traidora?
Oh, Kaququ! Dios travieso!
¡Nunca ha sido antes tan hermoso
Coger con ella hasta que el odioso
Ngiri le aplicara su resorte!
¡Que lo soporte yo, que no me importe!
EDUARDO MORGUENSTERN – 11.11.2015
Tu produces las venganzas vergonzosas!
Que si Ngiri en mi ausencia visita a mi esposa
De su pene vizco se escape un gusano
Cuando Uwala lasciva lo tenga en la mano!
Oh, Kaququ! – Dios travieso!
Tú que haces las mejores paradojas,
Si la traición de Uwala así me enoja,
¿Cómo en vez de odiarla me enamora
Saberla tan puta y tan traidora?
Oh, Kaququ! Dios travieso!
¡Nunca ha sido antes tan hermoso
Coger con ella hasta que el odioso
Ngiri le aplicara su resorte!
¡Que lo soporte yo, que no me importe!
EDUARDO MORGUENSTERN – 11.11.2015