Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solo un alma muerta
puede ver las sombras,
sepulturas yertas
y negras alfombras.
Solo un alma muerta
vive en el abismo,
atrofia el cinismo
por la muerte incierta.
Del sepulcro frío,
olor nauseabundo,
sale el cuerpo mío
fuera de este mundo.
Hogueras de infierno,
el rojo del fuego,
mi cuerpo es eterno,
el sufrir no niego.
Son mis versos negros
como negra muerte,
negra fue mi suerte,
negro mi consuelo.
Mi vida fue triste...
y aún vivir yo quiero.
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