iohanan
Poeta recién llegado
Ya no vuelven ni la noche ni la aurora,
se han marchado los latidos apresados;
y nada existe, si de ti llega la hora,
para verte y escucharte aquí a mi lado.
Vienes y vas, indeleble en suaves sombras,
con la brisa que ahora juega a ser tus manos,
ya no duermo, me ha calado la demora,
por saciarme, y estrecharte entre mis brazos.
Mas llegan sin piedad todas las horas
los minutos detenidos de mis años,
y comienza a atormentarme la congoja,
los recuerdos tan felices del pasado.
¿Por qué no has vuelto amor?
Mi alma te llora,
como un fantasma en el silencio
me has dejado,
yazco sin ti apuñalando la memoria,
del recuerdo Instalado
en estos muros que hacen daño.
Amor, dime por piedad, dónde te encuentras,
porque hay quienes dicen
que eres ángel que ha volado,
pero nada saben esos tontos de esta historia
nada saben del amor
que por ti ha de esperado,
y de ser necesario vivirá así
cada mañana,
intacto para ti,
cada día de mis años…
se han marchado los latidos apresados;
y nada existe, si de ti llega la hora,
para verte y escucharte aquí a mi lado.
Vienes y vas, indeleble en suaves sombras,
con la brisa que ahora juega a ser tus manos,
ya no duermo, me ha calado la demora,
por saciarme, y estrecharte entre mis brazos.
Mas llegan sin piedad todas las horas
los minutos detenidos de mis años,
y comienza a atormentarme la congoja,
los recuerdos tan felices del pasado.
¿Por qué no has vuelto amor?
Mi alma te llora,
como un fantasma en el silencio
me has dejado,
yazco sin ti apuñalando la memoria,
del recuerdo Instalado
en estos muros que hacen daño.
Amor, dime por piedad, dónde te encuentras,
porque hay quienes dicen
que eres ángel que ha volado,
pero nada saben esos tontos de esta historia
nada saben del amor
que por ti ha de esperado,
y de ser necesario vivirá así
cada mañana,
intacto para ti,
cada día de mis años…