Los sauces del dolor

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.
 
Una verdadera belleza de poema, compa. Me has conmovido con la belleza de estos versos que rezuman tristeza por el tamiz exigente de la buena poesía.

Gracias por darnos a leer este arte tuyo, amigo.

Un abrazo desde esta otra orilla en donde el aire tiene luz y, algunas veces, pocas, derrama lágrimas.

Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.
 
Que te puedo decir... es un poema cuyas imágenes impactan directamente en la sensibilidad del lector. La naturaleza como marco de la pena, la lluvia, el pino, los sauces, es de esa clase de retratos de letras que nos llevan a mirar una y otra vez.
Precioso, valioso trabajo, te felicito, me encantó la prolijidad y el arte con el que lo escribiste.
Saludos, César.
 
Última edición por un moderador:
Tormenta y frío.
Llueve sobre las almas
cascada de hielo.

Sangra en silencio
lágrimas de alba y lunas,
llueve en mis ojos.

Lluvia de estrellas
de fuego, sal y arena
quema mi espalda.

Silente noche
mutila el corazón
de niña estúpida.

El cielo azul
profunda oscuridad
lloran luciérnagas.
 
Una verdadera belleza de poema, compa. Me has conmovido con la belleza de estos versos que rezuman tristeza por el tamiz exigente de la buena poesía.

Gracias por darnos a leer este arte tuyo, amigo.

Un abrazo desde esta otra orilla en donde el aire tiene luz y, algunas veces, pocas, derrama lágrimas.

Y yo agradezco que hayas venido hasta este foro, hermano, para venir a visitar mis letras. Yo creo que la poesía, mientras menos se sistematice e intelectualice es más auténtica. El poder de la poesía reside en hacer bella hasta a la fealdad, cuando la dice. Me honra tu presencia aquí. Un abrazo fraternal y muy sentido hasta tus islas.
 
Que te puedo decir... es un poema cuyas imágenes impactan directamente en la sensibilidad del lector. La naturaleza como marco de la pena, la lluvia, el pino, los sauces, es de esa clase de retratos de letras que nos llevan a mirar una y otra vez.
Precioso, valioso trabajo, te felicito, me encantó la prolijidad y el arte con el que lo escribiste.
Saludos, César.
Somos naturaleza, Cecy. Sin poder evitarlo, todo nos ocurre allí, en el espacio en el que somos. Cada letra que te escribo es eso mismo. Ojalá alguna vez la gente llegue a entender que no es algo extranatural o sobrenatural, sino que nos veamos humildemente como lo quie somos: pequeñas partículas de un todo inmenso.

Gracias a ti, por la prolijidad de tu comentario. Un saludo cordial.
 
Tormenta y frío.
Llueve sobre las almas
cascada de hielo.

Sangra en silencio
lágrimas de alba y lunas,
llueve en mis ojos.

Lluvia de estrellas
de fuego, sal y arena
quema mi espalda.

Silente noche
mutila el corazón
de niña estúpida.

El cielo azul
profunda oscuridad
lloran luciérnagas.

Besos vainilla
le dieron despedida
a la tristeza

Te agradezco muchísimo, hada de las olas-caderas, que hayas venido a visitar mi tristeza con ese bellísimo poema que sin duda, supera mis humildes letras.

Ojalá estés pasando un domingo maravilloso en la compañía de los seres que amas. Te envío un abrazo fuerte. Gracias. Gracias.
 
Besos vainilla
le dieron despedida
a la tristeza

Te agradezco muchísimo, hada de las olas-caderas, que hayas venido a visitar mi tristeza con ese bellísimo poema que sin duda, supera mis humildes letras.

Ojalá estés pasando un domingo maravilloso en la compañía de los seres que amas. Te envío un abrazo fuerte. Gracias. Gracias.

¡Feliz gaviota
besa tu cielo azul.
Vuela hasta ti!

Esencia de vainilla
deja en tu alma y tus labios.


Me alegras el alma y el corazón saber que mis sentidos versos te hayan gustado, mucho más, que con ellos haya despedido y alejado la tristeza de ti. Te quiero mucho.!!!

Te dejo mi abrazo, esos humildes versos y mis besos de vainilla!!!
 
Última edición por un moderador:
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.
Sigue triste mi compa, aunque los versos están por las Pléyades hermano usted anda entre pinos y sauces, un fuerte abraso hermano querido, mi saludo sincero de siempre.
 
¡Feliz gaviota
besa tu cielo azul.
Vuela hasta ti!

Esencia de vainilla
deja en tu alma y tus labios.


Me alegras el alma y el corazón saber que mis sentidos versos te hayan gustado, mucho más, que con ellos haya despedido y alejado la tristeza de ti. Te quiero mucho.!!!

Te dejo mi abrazo, esos humildes versos y mis besos de vainilla!!!

En cada tristeza recordaré tus besos de vainilla y de cariño. Gracias.
 
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.

Hola compadre.

Muy triste lo que trasmiten tus versos... sal y mares de lágrimas. No te llega la cuartilla al sentimiento que se te sale por los oídos.

Un abrazo fuerte.

Jon
 
Sigue triste mi compa, aunque los versos están por las Pléyades hermano usted anda entre pinos y sauces, un fuerte abraso hermano querido, mi saludo sincero de siempre.

Épale, mi pana. Ando por Tucupita en cuestiones de trabajo. Y cómo llueve justo ahora. Mucho, mucho. Un abrazo muy fuerte, viejo. Que estés bien allá en la cercanía del Caribe.Saludo grande.
 
Llueve desde el fondo del alma y ese llanto inspira bellos poemas como este donde las hermosas imágenes de la naturaleza se mezclan con las del corazón y forman lindos y melancólicos versos que conmueven a quien te lee. Encantada de leerte. Saludos y Bendiciones.

Cada vez que leo tus bendiciones algo en mí sonríe por dentro agradecido. Un saludo cordial y un beso en tu mano.
 
Hola compadre.

Muy triste lo que trasmiten tus versos... sal y mares de lágrimas. No te llega la cuartilla al sentimiento que se te sale por los oídos.

Un abrazo fuerte.

Jon

¿Oídos? Dedos exudando sentimientos... Caminar trabajar muerto. ¿Que no existen los zombis? Existen, he sido uno aunque la gente no lo note.

Compa, felicito tu sensibilidad. Y tu generosidad al venir.
 
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.
Precioso poema en el que elevas la melancolía en halos de lírica belleza. Y además de ese hermoso contenido, el continente goza de una excelente eufonía producto de los buenos ritmos otorgados y del alto y rico vocabulario empleado.
Por todo ello, tienes mi admiración, y te felicito.
Te dejo un fuerte abrazo con mi cariño.
 
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.


Buenos versos con ese halo de profunda tristeza. Saludos.
 
Llueve...
Fuertemente llueve
en el rincón donde la tristeza aguarda
un aire luz.

Llueve una mina de reflejos cristalinos
que más tarde se habrán ido.

Un pino despunta entre los árboles
grises de la lluvia
grises de un gris trémulo
ante el rayo tormenta
que enceguece.

Llueven perlas inclinadas
convertidas en sábana batiente,
lágrimas sin surco,
razón de la mar que las contiene.
Llueve toda la sal del universo.

Es un aguacero conmovido
lleva un alma
lejos, lejos...
lejos
Y mi boca no ve
y los ojos no me alcanzan.

Hacia los abismos turbios
se desliza la poesía
erosionando el corazón de tierras
púrpura y calor incontenido.

Llueven los sauces del dolor
su canción de gotas lágrimas.



Noviembre y perlas lágrimas, 2015. César Guevara.

Melancolicos versos donde la humedad es ese cielo de tristeza para un
incendio total donde el alma rueda en sentimientos profundos.
felicidades un intenso poema de oxidos doloridos. luzyabsenta
 
¿Quién invento la lluvia? El que lo hizo adora que los bichos hombres se pongas a escribir o a pensar en hembras esquivas, porque sino fueran hembras esquivas, una buena mujer que nos acompañe cuando llueva haría que no reflexionemos en la lluvia. Ni nada. Bueno, en fumar un delicioso pucho de tabaco rubio y en perdernos en esos ojazos moros por toda la eternidad del mundo, o hasta que termine el domingo. Total, afuera es todo barro, y no hay nada abierto y ella esta en la cama. Le voy a pedir al dios de los paraguas que me escuche este fin de semana. Buen poema, más bien excelente poema de tristezas meteorológicas .
 
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