Prometo dejar de inventarte.
De dibujarte en siluetas que pasan ufanas
por la soledad.
La de las noches llenas de pasos,
de polleras y blusas de escote,
de alcoholes, de humo y vejez.
Las llagas hirvientes del sol
no la han penetrado,
y sé que en la tarde, paseaba sus canas
de tímida ostia, la Luna escapada.
Noche, escenario testigo
de inmadurarte,
de devanarte y jamás siquiera,
como el Sol, aun con sus explosiones humeantes,
ser capaz realmente de amarte.
De dibujarte en siluetas que pasan ufanas
por la soledad.
La de las noches llenas de pasos,
de polleras y blusas de escote,
de alcoholes, de humo y vejez.
Las llagas hirvientes del sol
no la han penetrado,
y sé que en la tarde, paseaba sus canas
de tímida ostia, la Luna escapada.
Noche, escenario testigo
de inmadurarte,
de devanarte y jamás siquiera,
como el Sol, aun con sus explosiones humeantes,
ser capaz realmente de amarte.