Le cuento de ti al viento.

Nicolás Rangel

Poeta recién llegado
Llevaba una sonrisa
y un vestido
hecho con poesía.


Su cabello
tan negro
le hacia la guerra
a esta noche sin estrellas.


Conversamos,
recordamos
y pintamos,
allá arriba
un futuro
que bien pudo ser el nuestro.


Me di cuenta
que ya no me dolía,
que su nombre
heridas no abría
y que ya no moría
por tocar su mejilla.


Sin embargo
mi cuerpo la reconocía
y ella
metiendo su mano en mi pecho
anunciaba su partida.
había música en sus pasos
y su aroma en toda la perspectiva.


Sentí un vacío,
me faltaba algo
que al mirar,
sus manos delataron:
llevaba colgando
cual péndulo
un pedazo
de mi corazón.
 
Última edición:
A veces el viento nos escucha y nos entiende más que las personas a las que con palabras le decimos cosas, al menos sólo se dedica a escucharnos y no que como respuesta a lo que decimos, nos hagan lo que saben nos molesta... Sentidos versos que fue un placer haberlos leído.
Saludos.
 
A veces el viento nos escucha y nos entiende más que las personas a las que con palabras le decimos cosas, al menos sólo se dedica a escucharnos y no que como respuesta a lo que decimos, nos hagan lo que saben nos molesta... Sentidos versos que fue un placer haberlos leído.
Saludos.


Agradezco tu tiempo Mar_ el cual empleaste para redactar tan bello comentario, también a tus ojos por perderse unos instantes entre mi alma. Te abrazo, esperando leerte muy pronto.
 
Llevaba una sonrisa
y un vestido
hecho con poesía.


Su cabello
tan negro
le hacia la guerra
a esta noche sin estrellas.


Conversamos,
recordamos
y pintamos,
allá arriba
un futuro
que bien pudo ser el nuestro.


Me di cuenta
que ya no me dolía,
que su nombre
heridas no abría
y que ya no moría
por tocar su mejilla.


Sin embargo
mi cuerpo la reconocía
y ella
metiendo su mano en mi pecho
anunciaba su partida.
había música en sus pasos
y su aroma en toda la perspectiva.


Sentí un vacío,
me faltaba algo
que al mirar,
sus manos delataron:
llevaba colgando
cual péndulo
un pedazo
de mi corazón.
tierna historia de amor... lo bueno es que lo has vivido y eso nada ni nadie te lo quita.. te lo digo por experiencia propia
 
Cuándo tenemos esa sensibilidad de jugar rayuelas con nuestras emociones
sabemos lo que hablan los silencios y callan los vientos cuando nos rozan.
Me encanta lo que leo en tus versos. Aplausos fuertes Nicolas.
 
Última edición:
Cuándo tenemos esa sensibilidad de jugar rayuelas con nuestras emociones
sabemos lo que hablan los silencios y callan los vientos cuando nos rozan.
Me encanta lo que leo en tus versos. Aplausos fuertes Nicolas.


Es un placer enorme que me leas y que todo esto sea de tu agrado. En respuesta a esos fuertes aplausos, te abrazo Narablus, agradeciéndote y esperando volver a leerte muy pronto.
 
¡Excelente! El viento siempre ha sido nuestro cómplice en cuestiones del amor.
Nos lleva y nos trae gratis nuestros pensamientos a donde deseamos.


Saludos,
Rogelio.
 
Llevaba una sonrisa
y un vestido
hecho con poesía.


Su cabello
tan negro
le hacia la guerra
a esta noche sin estrellas.


Conversamos,
recordamos
y pintamos,
allá arriba
un futuro
que bien pudo ser el nuestro.


Me di cuenta
que ya no me dolía,
que su nombre
heridas no abría
y que ya no moría
por tocar su mejilla.


Sin embargo
mi cuerpo la reconocía
y ella
metiendo su mano en mi pecho
anunciaba su partida.
había música en sus pasos
y su aroma en toda la perspectiva.


Sentí un vacío,
me faltaba algo
que al mirar,
sus manos delataron:
llevaba colgando
cual péndulo
un pedazo
de mi corazón.

Complicidad del aire para comprimir las sensaciones y dejar deleitarse
al alma en ese dialogo intimo. felicidades una gran obra de materia
definida. bellissimo. luzyabsenta
 
Llevaba una sonrisa
y un vestido
hecho con poesía.


Su cabello
tan negro
le hacia la guerra
a esta noche sin estrellas.


Conversamos,
recordamos
y pintamos,
allá arriba
un futuro
que bien pudo ser el nuestro.


Me di cuenta
que ya no me dolía,
que su nombre
heridas no abría
y que ya no moría
por tocar su mejilla.


Sin embargo
mi cuerpo la reconocía
y ella
metiendo su mano en mi pecho
anunciaba su partida.
había música en sus pasos
y su aroma en toda la perspectiva.


Sentí un vacío,
me faltaba algo
que al mirar,
sus manos delataron:
llevaba colgando
cual péndulo
un pedazo
de mi corazón.
Muy bello poema de amor, una sutil melancolía anuncia la partida y el viento se hace eco de los sentimientos del poeta. Siempre es un placer leerte amigo Nicolás. Un saludo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba