roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Cantar por cantar
el sueño de un mediodía
la historia no vivida
a la luz de cada día.
amar a oscuras
tras el pergamino
de cada conveniencia,
inventar cada cosa
para regalar la rosa
que adorne una mañana.
Cantar desde la obscuridad
desde el túnel perdido
donde el beso más querido
fecunda paso a paso el alma.
cantar en solitario
intentando romper el secreto
de aquel día cualquiera
cuando por ser discreto
se perdió el son del corazón
Cantar frente al ordenador
dejando en cada mirada
trozos de mi extraño amor,
para el señuelo de la amada
que sufre a su modo
igual de lo que sufro yo.
Por eso sin comentarios
para la vida y los sueños
sin comentarios,
como ayer, como siempre
solo un verso silencioso
que no es consuelo
tampoco una disculpa
simplemente un sentimiento
que vuela lento
frente al espejo de mi vida,
como flores que retoñan
cuando recuerdo tus ojos.
Cantar por cantar
una mañana de diciembre
no para explicar ni justificar
solo para seguir amando
dentro del prisionero mundo
que llenaste de amor
el sueño de un mediodía
la historia no vivida
a la luz de cada día.
amar a oscuras
tras el pergamino
de cada conveniencia,
inventar cada cosa
para regalar la rosa
que adorne una mañana.
Cantar desde la obscuridad
desde el túnel perdido
donde el beso más querido
fecunda paso a paso el alma.
cantar en solitario
intentando romper el secreto
de aquel día cualquiera
cuando por ser discreto
se perdió el son del corazón
Cantar frente al ordenador
dejando en cada mirada
trozos de mi extraño amor,
para el señuelo de la amada
que sufre a su modo
igual de lo que sufro yo.
Por eso sin comentarios
para la vida y los sueños
sin comentarios,
como ayer, como siempre
solo un verso silencioso
que no es consuelo
tampoco una disculpa
simplemente un sentimiento
que vuela lento
frente al espejo de mi vida,
como flores que retoñan
cuando recuerdo tus ojos.
Cantar por cantar
una mañana de diciembre
no para explicar ni justificar
solo para seguir amando
dentro del prisionero mundo
que llenaste de amor