Paco Valadez
Poeta adicto al portal
Te amare en silencio X
Paco Valadez – 151115 –
Te amare en silencio,
al andar caminando
y recordar tu mano,
con la mia, al caer el alba
en una amistad,
que perdura sobre el tiempo
y la mira de nuestros ojos.
Te amare en silencio,
siempre, hasta mi partida,
como en esos años
como cuando jóvenes,
nos queríamos comer el mundo,
al cual lo pusimos de rodillas
y lo rendimos con nuestra voluntad.
Te amare en silencio,
recordando, como esos días,
nuestra idea de envejecer
era vernos y acariciar las arrugas,
en nuestros rostros,
recordando, todas las actividades
que teníamos y con las cuales
nos divertíamos,
con las que crecíamos día a día.
Te amare en silencio,
como desde el día que te vi,
por primera vez
y quede impregnado de tu mirada,
esa que más de una vez me mato,
al tenerte y no poder pronunciar
una sola palabra,
esa mirada que es la entrada de tu alma.
y con ella moriré en mi mente.
Te amare en silencio,
como el viento ama a las hojas,
caer de los árboles y con una caricia
las lleva con suavidad para
depositarles en el césped.
Te amare en silencio,
como cuando el sol
se asoma en un instante,
para ver a la luna
y acariciarse en el infinito
Te amare en silencio,
sobre todas las cosas
aun costándome la vida.
Te amare en silencio,
como cuando la sinfonía
comienza y termina,
con tal ejecución
que los asistentes,
sienten erizar la piel,
llorando de tanto sentimiento,
expresado en nuestra mirada.
Te amare en silencio,
al pasar los años
y recordar que tatuaste
mi corazón y alma
con tu nombre.
Te amare en silencio,
te amare en silencio,
te amare en silencio…
Pero este pensar,
es mi grito, dándolo,
a los cuatros vientos,
para que todos escuchen…
¡Qué te amare una eternidad!
Paco Valadez – 151115 –
Te amare en silencio,
al andar caminando
y recordar tu mano,
con la mia, al caer el alba
en una amistad,
que perdura sobre el tiempo
y la mira de nuestros ojos.
Te amare en silencio,
siempre, hasta mi partida,
como en esos años
como cuando jóvenes,
nos queríamos comer el mundo,
al cual lo pusimos de rodillas
y lo rendimos con nuestra voluntad.
Te amare en silencio,
recordando, como esos días,
nuestra idea de envejecer
era vernos y acariciar las arrugas,
en nuestros rostros,
recordando, todas las actividades
que teníamos y con las cuales
nos divertíamos,
con las que crecíamos día a día.
Te amare en silencio,
como desde el día que te vi,
por primera vez
y quede impregnado de tu mirada,
esa que más de una vez me mato,
al tenerte y no poder pronunciar
una sola palabra,
esa mirada que es la entrada de tu alma.
y con ella moriré en mi mente.
Te amare en silencio,
como el viento ama a las hojas,
caer de los árboles y con una caricia
las lleva con suavidad para
depositarles en el césped.
Te amare en silencio,
como cuando el sol
se asoma en un instante,
para ver a la luna
y acariciarse en el infinito
Te amare en silencio,
sobre todas las cosas
aun costándome la vida.
Te amare en silencio,
como cuando la sinfonía
comienza y termina,
con tal ejecución
que los asistentes,
sienten erizar la piel,
llorando de tanto sentimiento,
expresado en nuestra mirada.
Te amare en silencio,
al pasar los años
y recordar que tatuaste
mi corazón y alma
con tu nombre.
Te amare en silencio,
te amare en silencio,
te amare en silencio…
Pero este pensar,
es mi grito, dándolo,
a los cuatros vientos,
para que todos escuchen…
¡Qué te amare una eternidad!