La tangente del destino

∈ R

∈ ℝ se lee "pertenece a ℝ", el conjunto real.
Puse un ajo en mi vida,
se fue todo lo demás.
Mi agenda se evaporó,
nadie se quiso acercar.

La radio se volvió muda,
la tele palideció
y me supe liberado
de cualquier obligación.
Mi casa quedó desierta.
¡Oye, ajo, mi aflicción!
El alioli me transforma
en un nuevo Robinson.

Y aquí me tienes (solo)
cruzando el seno del sino,
el arco del porvenir
y la tangente del destino.
Aventurado en mi ventura
(el hado helado del azar),
determinado por mi suerte:
la casual causalidad.

¿Acaso no es mi fortuna
una genialidad fatal?
¿Por qué en el riesgo mi estrella
nunca dejó de brillar?

Y aquí me tienes.

¡Sólo ponle ajo a tu rutina!
Ven a la isla desierta
de la halitosis eterna,
de la constante alicina.
 
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