Poetakz
Poeta recién llegado
Tarja está sola,
revisa su ayer entre partituras,
echa un par de miradas al escenario
y sus ojos se inundan de recuerdos...
no quiere que la vean llorar,
la última carta le ha herido el alma
y no ha encontrado aún el consuelo,
ni siquiera en su sol argentino
que ahora se halla lejos de Puho.
Hoy dejó su corazón en escena,
y también en el abrazo con los otros cuatro,
mañana será una sirena desterrada
que buscará crear su propia historia.
Se mira siendo aún la jovencita
con el cabello al hombro,
que cantaba al sol adormecido...
Tuomas y Marco están de espaldas,
y ella, la supuesta diva,
no ha querido insistir.
Sólo podré recordarla
en su vestido rojo
echándole una mirada de cómplice
a Tuomas mientras cantaba Nemo...
y Nemo será ahora su nombre para siempre.
Llora, mi sirena de metal,
que los sensibles no temen al llanto,
hoy la soledad te arropa,
pero mañana nosotros
te estaremos esperando
para que tu voz al cantar
vuelva a erizarnos la piel.
revisa su ayer entre partituras,
echa un par de miradas al escenario
y sus ojos se inundan de recuerdos...
no quiere que la vean llorar,
la última carta le ha herido el alma
y no ha encontrado aún el consuelo,
ni siquiera en su sol argentino
que ahora se halla lejos de Puho.
Hoy dejó su corazón en escena,
y también en el abrazo con los otros cuatro,
mañana será una sirena desterrada
que buscará crear su propia historia.
Se mira siendo aún la jovencita
con el cabello al hombro,
que cantaba al sol adormecido...
Tuomas y Marco están de espaldas,
y ella, la supuesta diva,
no ha querido insistir.
Sólo podré recordarla
en su vestido rojo
echándole una mirada de cómplice
a Tuomas mientras cantaba Nemo...
y Nemo será ahora su nombre para siempre.
Llora, mi sirena de metal,
que los sensibles no temen al llanto,
hoy la soledad te arropa,
pero mañana nosotros
te estaremos esperando
para que tu voz al cantar
vuelva a erizarnos la piel.