José Ayarza
Poeta asiduo al portal
En una playa vacía,
caminando desde el cielo
la gaviota yacía.
caminando desde el cielo
la gaviota yacía.
Ya no podía volar, o volar ya no quería.
Vuelos y vuelos de sal
entre mareas y vientos,
solo queda ya esperar
y morir, mirando al mar.
Vuelos y vuelos de sal
entre mareas y vientos,
solo queda ya esperar
y morir, mirando al mar.
Sus alas majestuosas
se pliegan para el descanso,
ya no harán sombra en el agua
pero al fin harán de manto.
se pliegan para el descanso,
ya no harán sombra en el agua
pero al fin harán de manto.
No hay vigor que abra su pico
ni auxilio, ni un mal graznido,
solo el azul en sus ojos
desde que voló del nido
ni auxilio, ni un mal graznido,
solo el azul en sus ojos
desde que voló del nido
Morir encarando al mar
es descansar de la vida,
es dejar que vuelen otras,
es un bonito final.
José Ayarza© Todos los Derechos Reservados
es descansar de la vida,
es dejar que vuelen otras,
es un bonito final.
José Ayarza© Todos los Derechos Reservados
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