Hibero Prae
Poeta asiduo al portal
No vi como la aguja apartaba la carne
con la cabeza erguida y la sangre quieta,
apretaba el inocente pericardio, una y otra vez
sin reconocer que el dolor duele
y que el alma se inquieta.
Pasos que golpean mi respiración
distorsionan un viejo presente,
paraguas que ven el sol
en agujeros de goteras pasadas,
mientras...
sentado en el banco de grafiti
te espero como siempre.
con la cabeza erguida y la sangre quieta,
apretaba el inocente pericardio, una y otra vez
sin reconocer que el dolor duele
y que el alma se inquieta.
Pasos que golpean mi respiración
distorsionan un viejo presente,
paraguas que ven el sol
en agujeros de goteras pasadas,
mientras...
sentado en el banco de grafiti
te espero como siempre.