Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera escuchar tu sonrisa,
saber cómo suena la vida
en tu alma,
cómo se siente la llamada
de la brisa
que emite palabras de tu boca.
Quisiera poder escuchar
un corazón cuando late,
una cascada natural
que las piedras combate.
Sentir el amor
hecho aventura
con el sonido de los pájaros que cantan
ya no siendo para mí
adivinanza.
Desearía que tu voz
no rebote de mis oídos.
Maquinas imperfectas
que no puedo arreglar jamás,
sentires que son blancos como leche sin sabor
y
vacío profundo de mar
que hace la ilusión de un vaso en ellos.
Desearía no tener estas puertas cerradas,
y ser más bien,
casa sin puertas ni ventanas
para que entre la libertad
de las emociones sonoras.
Quisiera no ser silencios...
Que mi poema no fuera más guitarra sin cuerdas,
y, si soy poema en cristal que clama
no quiero seguir golpeando el vidrio
que no alcanza a derramar
las aguas.
Hoy me di cuenta otra vez
de mi mundo de silencio.
La dimensión sin origen
que prohíbe mi habla,
y solo hace pancartas escritas
cuando amo,
cuanto amo
y a quien amo.
Ojalá no seas como yo
mi perfecto imperfecto
ni llores alma al adentrarse
a la soledad,
cárcel mía de angustias
que me hizo amar
sin decirte nada.
saber cómo suena la vida
en tu alma,
cómo se siente la llamada
de la brisa
que emite palabras de tu boca.
Quisiera poder escuchar
un corazón cuando late,
una cascada natural
que las piedras combate.
Sentir el amor
hecho aventura
con el sonido de los pájaros que cantan
ya no siendo para mí
adivinanza.
Desearía que tu voz
no rebote de mis oídos.
Maquinas imperfectas
que no puedo arreglar jamás,
sentires que son blancos como leche sin sabor
y
vacío profundo de mar
que hace la ilusión de un vaso en ellos.
Desearía no tener estas puertas cerradas,
y ser más bien,
casa sin puertas ni ventanas
para que entre la libertad
de las emociones sonoras.
Quisiera no ser silencios...
Que mi poema no fuera más guitarra sin cuerdas,
y, si soy poema en cristal que clama
no quiero seguir golpeando el vidrio
que no alcanza a derramar
las aguas.
Hoy me di cuenta otra vez
de mi mundo de silencio.
La dimensión sin origen
que prohíbe mi habla,
y solo hace pancartas escritas
cuando amo,
cuanto amo
y a quien amo.
Ojalá no seas como yo
mi perfecto imperfecto
ni llores alma al adentrarse
a la soledad,
cárcel mía de angustias
que me hizo amar
sin decirte nada.
Última edición: