Hibero Prae
Poeta asiduo al portal
Cuando supe que ya no te encontraría
no sabia que hacer con los dedos
de mis manos atrapadas, inamovibles.
Pululaba por las calles, en la noche,
donde mi garganta
pintada de verbos atrofiados
se secaba de soledad,
a la luz de aquella farola
que no desaparecía nunca.
Los adoquines torcían mis pies,
mis fuerzas rendidas
en minúsculos espasmos,
me dirigían hasta colonizar
el suelo de mi sombra,
allí donde yo habito.
no sabia que hacer con los dedos
de mis manos atrapadas, inamovibles.
Pululaba por las calles, en la noche,
donde mi garganta
pintada de verbos atrofiados
se secaba de soledad,
a la luz de aquella farola
que no desaparecía nunca.
Los adoquines torcían mis pies,
mis fuerzas rendidas
en minúsculos espasmos,
me dirigían hasta colonizar
el suelo de mi sombra,
allí donde yo habito.
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