Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se derretían las esquinas
mientras pensaba en ti
y mis pasos apuraban
las últimas palabras
que la tarde recordaba
de tus labios ausentes.
Encendía un cigarrillo
y bebía la lluvia
que sonriendo saciaba mi sed
de abrazarte como a un río,
de escribirte mañanas
en tus ojos repletos
de lunas y cataratas de luz.
Quererte sin estar presente
era imaginarte siempre
cubierta de noches,
de canciones vestidas
con el tacto de tus manos,
con el eco de los minutos
que aguardaban en tu piel.
mientras pensaba en ti
y mis pasos apuraban
las últimas palabras
que la tarde recordaba
de tus labios ausentes.
Encendía un cigarrillo
y bebía la lluvia
que sonriendo saciaba mi sed
de abrazarte como a un río,
de escribirte mañanas
en tus ojos repletos
de lunas y cataratas de luz.
Quererte sin estar presente
era imaginarte siempre
cubierta de noches,
de canciones vestidas
con el tacto de tus manos,
con el eco de los minutos
que aguardaban en tu piel.
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