Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Después de la lluvia y sus voces
se dormía la tarde en los tejados,
nuestros sueños trepaban a la noche
desnudos de preguntas sin respuesta,
el llanto de una estrella enamorada
escribía poemas en las paredes
esclavas de un recuerdo rebelde
que prometía mañanas sin espejos,
a tu lado me sorprendía la vida
cuando rozabas mi deseo con tu boca,
tu eco recitaba destinos
para mis versos de agua salada,
anclado en tus olas bravías
buscaba caracolas en tus manos
sintiendo relámpagos en mis dedos,
todo era un gigantesco beso,
un abrazo sin fronteras,
más tarde, repletos de nosotros,
tú te dormías a mi lado,
yo encendía un cigarro
y te amaba contando planetas
en tu piel infinita.
se dormía la tarde en los tejados,
nuestros sueños trepaban a la noche
desnudos de preguntas sin respuesta,
el llanto de una estrella enamorada
escribía poemas en las paredes
esclavas de un recuerdo rebelde
que prometía mañanas sin espejos,
a tu lado me sorprendía la vida
cuando rozabas mi deseo con tu boca,
tu eco recitaba destinos
para mis versos de agua salada,
anclado en tus olas bravías
buscaba caracolas en tus manos
sintiendo relámpagos en mis dedos,
todo era un gigantesco beso,
un abrazo sin fronteras,
más tarde, repletos de nosotros,
tú te dormías a mi lado,
yo encendía un cigarro
y te amaba contando planetas
en tu piel infinita.