Tu silencio es lo más duro
lo más penoso y amargo
que me sume en un letargo
en este lugar oscuro.
Tu silencio es un veneno
que me corroe las venas
que me condena a la pena
de sentirte tan ajeno.
Tu silencio me sacude
y me oprime el corazón
sin comprender la razón
¿por qué la respuesta eludes?.
¿Cuándo fue que yo te herí
que no puedo recordarlo
ni tampoco remediarlo?
¿Fue anoche que te perdí?
Cristales de madrugadas
no hay en mi alma consuelo
y mi cuerpo sigue en duelo
cual reloj sin campanadas.