nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
De noche
mis costillas emergen cual enrredadera de Manto
se anclan al colchón mullido
y es entonces que mis pupilas
se vacían
-fluyen cual cascada dorada
en busca del mar-
mis labios paren polillas grises
que revolotean sin rumbo
dejando su polvo en el aire.
De noche
mis oídos son visitados
sin falta
por la electricidad
siempre con la misma sinfonía
la triste sinfonía que me recuerda la caducidad del cuerpo que pronto
ha de regresar a la tierra.
mis costillas emergen cual enrredadera de Manto
se anclan al colchón mullido
y es entonces que mis pupilas
se vacían
-fluyen cual cascada dorada
en busca del mar-
mis labios paren polillas grises
que revolotean sin rumbo
dejando su polvo en el aire.
De noche
mis oídos son visitados
sin falta
por la electricidad
siempre con la misma sinfonía
la triste sinfonía que me recuerda la caducidad del cuerpo que pronto
ha de regresar a la tierra.