RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Viene la navidad
Viene la navidad, y son muy pocos
los niños que se empachan de juguetes,
la mayoría, comiéndose los mocos
en Tv de almacenes, ven paquetes
de ofertas con los carritos chocones;
todo en Diciembre, es algarabía,
calles repletas de comercializaciones.
Un niño, inocente de las frustraciones
con la cera chorreante de las velas,
para un carro de palo, hace las ruedas.
Zapatos rotos, medias con agujeros que
se ríen del ingenio de aquel niño,
se quita, dejando sus piecitos al desnudo,
las medias las estruja, con rabias los estira
haciéndole más ancho el orificio
los tira contra el piso, así encuentra consuelo.
La rabia se invirtió en regocijo,
la pelota de futbol que él quería,
salió de las medias rotas que tenía,
la sonrisa exaltando su semblante,
camina hasta la plaza,
olvida su pobreza, y con orgullo
va a estrenar su singular juguete,
nutriendo al corazón con alegría,
¿Será feliz la navidad de un niño pobre?
Ramiro Ponce P.
Viene la navidad, y son muy pocos
los niños que se empachan de juguetes,
la mayoría, comiéndose los mocos
en Tv de almacenes, ven paquetes
de ofertas con los carritos chocones;
todo en Diciembre, es algarabía,
calles repletas de comercializaciones.
Un niño, inocente de las frustraciones
con la cera chorreante de las velas,
para un carro de palo, hace las ruedas.
Zapatos rotos, medias con agujeros que
se ríen del ingenio de aquel niño,
se quita, dejando sus piecitos al desnudo,
las medias las estruja, con rabias los estira
haciéndole más ancho el orificio
los tira contra el piso, así encuentra consuelo.
La rabia se invirtió en regocijo,
la pelota de futbol que él quería,
salió de las medias rotas que tenía,
la sonrisa exaltando su semblante,
camina hasta la plaza,
olvida su pobreza, y con orgullo
va a estrenar su singular juguete,
nutriendo al corazón con alegría,
¿Será feliz la navidad de un niño pobre?
Ramiro Ponce P.
Última edición: