Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces como friso de niebla ya no me pesas
te llevo en mí sintiendo que me perteneces,
así eres mi amada y soy tu amado,
Pero si soy feliz un momento en otros momentos
se cae mi certeza pues al estar adheridos cambias,
te multiplicas, te fragmentas, eres visión del amor
que cambia que muta, te multiplicas fragmentada
y pierdo tu forma, tu contacto es nada...
¡Ah ese extraño vacío del temblor de mi sangre...!
! Te extraño tanto cuando no encajas en mí¡
Y aunque te deplore y no lo desee debo verte
como compañera de todas mis horas...
¿Por qué me dejas sin adivinar quien eres?
Siempre he admirado tu levedad y transparencia,
ese angelical resplandor que vuela,
pero otras deploro la sombría postura que adquieres.
Me entero que visitas lugares siniestros y retornas
como negra custodia de mi vida y de mi muerte,
me harta tu hambre, todo me harta de ti...
¿ Por qué no eres la que antes fuiste?
¿Por qué no eres la que quiero, la que conocí,
la que desgasta cuentas de mi rosario?
Pero si recuerdas nuestro pasado dejas de ser
sospechosa, te haces encantadora, con voz colmada
enlazas nuevos anhelos, renovando el esplendor de los
pájaros, rehaces y perseveras hacia hermosos desvelos...
te llevo en mí sintiendo que me perteneces,
así eres mi amada y soy tu amado,
Pero si soy feliz un momento en otros momentos
se cae mi certeza pues al estar adheridos cambias,
te multiplicas, te fragmentas, eres visión del amor
que cambia que muta, te multiplicas fragmentada
y pierdo tu forma, tu contacto es nada...
¡Ah ese extraño vacío del temblor de mi sangre...!
! Te extraño tanto cuando no encajas en mí¡
Y aunque te deplore y no lo desee debo verte
como compañera de todas mis horas...
¿Por qué me dejas sin adivinar quien eres?
Siempre he admirado tu levedad y transparencia,
ese angelical resplandor que vuela,
pero otras deploro la sombría postura que adquieres.
Me entero que visitas lugares siniestros y retornas
como negra custodia de mi vida y de mi muerte,
me harta tu hambre, todo me harta de ti...
¿ Por qué no eres la que antes fuiste?
¿Por qué no eres la que quiero, la que conocí,
la que desgasta cuentas de mi rosario?
Pero si recuerdas nuestro pasado dejas de ser
sospechosa, te haces encantadora, con voz colmada
enlazas nuevos anhelos, renovando el esplendor de los
pájaros, rehaces y perseveras hacia hermosos desvelos...
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