lesmo
Poeta veterano en el portal
Hoy no tengo ansiedades ni fantasmas,
aun cubierto de noche y desencanto;
nada impide decirte que te quiero
aunque a veces me sientas tan extraño.
¡Cuánta noche! ¡No todo está confuso!
No pienses que mis labios se cerraron,
hay palabras vestidas de silencios
como hay versos que fueron desechados.
Esos versos conforman las estrofas,
los poemas de los papeles blancos,
cuando quise escribirlos no podía
y si pude se fueron del teclado.
Pero estás en la música del viento,
y en la lluvia que suena en los tejados,
los puntos luminosos de las calles
tienen siempre tu rostro reflejado.
Estas cosas, mi amor, y no otras cosas,
las que oí de un poeta hace unos años,
me recuerdan que a veces soy poeta
aun sin versos que digan que te amo.
aun cubierto de noche y desencanto;
nada impide decirte que te quiero
aunque a veces me sientas tan extraño.
¡Cuánta noche! ¡No todo está confuso!
No pienses que mis labios se cerraron,
hay palabras vestidas de silencios
como hay versos que fueron desechados.
Esos versos conforman las estrofas,
los poemas de los papeles blancos,
cuando quise escribirlos no podía
y si pude se fueron del teclado.
Pero estás en la música del viento,
y en la lluvia que suena en los tejados,
los puntos luminosos de las calles
tienen siempre tu rostro reflejado.
Estas cosas, mi amor, y no otras cosas,
las que oí de un poeta hace unos años,
me recuerdan que a veces soy poeta
aun sin versos que digan que te amo.