AndrésCa
Poeta recién llegado
Sin mirar atrás seguiré arrastrando el dolor,
Quedará desperdigado en el camino,
Agotado a cada paso que doy.
Si miro atrás, es porque el dolor deja huella,
Y no quiero dejar rastro en la senda,
Si me encuentras ya todo estará perdido.
Sombras, oscuridad y soledad son mi único consuelo,
Llenan el espacio vació que dejas,
Todavía no ha amanecido.
¿Cuántas veces tengo que llorar?
Las lágrimas no curan las heridas,
El dolor es la sangre que brota del corazón herido,
El dolor cicatriza la herida,
Las lágrimas solo hacen que arda.
El alma llena de cicatrices es como un león que domina,
El bien sabe que lo que no te asesina te vuelve más fuerte.
Pronto será mi turno de pasearme imperante por la selva,
mis garras y mis fauces devorarán carne tierna y desprevenida,
y el nuevo día descenderá del sueño cálido entre sus suaves pieles.
Quedará desperdigado en el camino,
Agotado a cada paso que doy.
Si miro atrás, es porque el dolor deja huella,
Y no quiero dejar rastro en la senda,
Si me encuentras ya todo estará perdido.
Sombras, oscuridad y soledad son mi único consuelo,
Llenan el espacio vació que dejas,
Todavía no ha amanecido.
¿Cuántas veces tengo que llorar?
Las lágrimas no curan las heridas,
El dolor es la sangre que brota del corazón herido,
El dolor cicatriza la herida,
Las lágrimas solo hacen que arda.
El alma llena de cicatrices es como un león que domina,
El bien sabe que lo que no te asesina te vuelve más fuerte.
Pronto será mi turno de pasearme imperante por la selva,
mis garras y mis fauces devorarán carne tierna y desprevenida,
y el nuevo día descenderá del sueño cálido entre sus suaves pieles.
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