Helena

brunopierucci

Poeta recién llegado
Colecciono los pétalos blancos
de la ultima margarita que deshojé
en un viejo baúl de madera
que llene siempre con mi recuerdos.

Su aroma juega como un niño
junto con las imagines de mi primer beso
y el blanco impoluto de su ser
se asemejaba a la nívea piel de Helena.

Sus mejillas, tiernamente ruborizadas,
eran la primavera de este escritor
que también es artesano de su risa
en los día que la agobia el dolor.

Veo a través de esos ojos que destilan futuro
y noto que en los renglones de mi libreta
todavía quedan versos que hablan de esperanza
de amor, de la niñez y de la inocencia.
 
Colecciono los pétalos blancos
de la ultima margarita que deshojé
en un viejo baúl de madera
que llene siempre con mi recuerdos.

Su aroma juega como un niño
junto con las imagines de mi primer beso
y el blanco impoluto de su ser
se asemejaba a la nívea piel de Helena.

Sus mejillas, tiernamente ruborizadas,
eran la primavera de este escritor
que también es artesano de su risa
en los día que la agobia el dolor.

Veo a través de esos ojos que destilan futuro
y noto que en los renglones de mi libreta
todavía quedan versos que hablan de esperanza
de amor, de la niñez y de la inocencia.
Bello poema con tintes nostalgicos que no olvida un amor primerizo, buenas imagenes, escrito con gusto y sensibilidad, me ha gustado amigo Bruno. Un saludo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba