Versos y recuerdos místicos
Hay una luz que no se apaga,
que se pega y calla, y desde allí me mira.
Ojos de infinita pena,
destellos luminosos de tristeza.
Mira mi alma rota,
que angustiada se quiebra.
Profundo temblor del beso,
que lloroso y cautivo, se lleno de embeleso.
Plegaria nocturna y solitaria,
que gime atormentada y olvidada;
y en ese recuerdo, veo tu luz sagrada.
Lámpara de luces y desdichas...
fueron hechas las palabras dichas.
Y en su mágico y trágico,
espectáculo místico,
resulto cabalístico,
mi pronostico
lubrico.
G.g
Hay una luz que no se apaga,
que se pega y calla, y desde allí me mira.
Ojos de infinita pena,
destellos luminosos de tristeza.
Mira mi alma rota,
que angustiada se quiebra.
Profundo temblor del beso,
que lloroso y cautivo, se lleno de embeleso.
Plegaria nocturna y solitaria,
que gime atormentada y olvidada;
y en ese recuerdo, veo tu luz sagrada.
Lámpara de luces y desdichas...
fueron hechas las palabras dichas.
Y en su mágico y trágico,
espectáculo místico,
resulto cabalístico,
mi pronostico
lubrico.
G.g