Infernus
Poeta recién llegado
Mi sed, tus ansias y las mándalas entramadas
de nuestros labios, viajó lento el cielo de tus besos
de ti no bebo nada con prisa.
Saboreó los caminos de tu cuello, en ellos mi diosa
esta con rosas en sus mejillas y respiración agitada.
Prisionera por voluntad, mi tacto ciego dibujando
sobre tu esplendor el mapa del tesoro
conozco la “X” pero finjo ser peregrino.
Te siento, tu mi lirio bañado con rocío de
miel, miel de amor, invitación de sublimes
columnas griegas talladas para nuestro idilio.
Naufragó heroico en el puerto donde hoy somos uno,
donde nos mezclamos con el vaivén de las olas.
Somos venus y vulcano rodando en paisajes
de almohadas.
Sublime momento de embriaguez, que se escapa
en un sonido creador del universo
nuestro big bang de amor.
Acelerados nuestros corazones nos sugieren
unir nuestras bocas y retomar la calma.
Mientras cruzamos miradas nos obsequiamos
una sonrisa, te envuelvo en mis brazos
y te guardo en mi pecho…
pues se que mañana
Te haré el amor en unos versos.
de nuestros labios, viajó lento el cielo de tus besos
de ti no bebo nada con prisa.
Saboreó los caminos de tu cuello, en ellos mi diosa
esta con rosas en sus mejillas y respiración agitada.
Prisionera por voluntad, mi tacto ciego dibujando
sobre tu esplendor el mapa del tesoro
conozco la “X” pero finjo ser peregrino.
Te siento, tu mi lirio bañado con rocío de
miel, miel de amor, invitación de sublimes
columnas griegas talladas para nuestro idilio.
Naufragó heroico en el puerto donde hoy somos uno,
donde nos mezclamos con el vaivén de las olas.
Somos venus y vulcano rodando en paisajes
de almohadas.
Sublime momento de embriaguez, que se escapa
en un sonido creador del universo
nuestro big bang de amor.
Acelerados nuestros corazones nos sugieren
unir nuestras bocas y retomar la calma.
Mientras cruzamos miradas nos obsequiamos
una sonrisa, te envuelvo en mis brazos
y te guardo en mi pecho…
pues se que mañana
Te haré el amor en unos versos.